La jornada, realizada en el Campus Lircay de la Universidad de Talca, reunió a participantes de las regiones de O’Higgins y del Maule en torno a herramientas audiovisuales para registrar y poner en valor oficios, saberes y personas que forman parte del patrimonio vivo de sus comunidades.

El sábado 26 de septiembre se realizó en el Campus Lircay de la Universidad de Talca la microcertificación “Retratos audiovisuales de oficios y saberes: herramientas para registrar los patrimonios vivos”, iniciativa desarrollada en el marco del proyecto Conocimientos 2030 – Consorcio Valle Central, que llevan adelante conjuntamente la Universidad de Talca y la Universidad de O’Higgins.
La actividad forma parte de un programa de microcertificaciones orientado a fortalecer el trabajo colaborativo entre ambas regiones y generar nuevas herramientas para reconocer, investigar y poner en valor su patrimonio cultural e identitario. La iniciativa Conocimientos 2030, financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), busca potenciar las Humanidades, las Artes y las Ciencias Sociales y vincular el conocimiento producido desde las universidades con las necesidades, experiencias y saberes presentes en los territorios.


La jornada de Talca dio continuidad al ciclo iniciado el 12 de septiembre en el Campus Rancagua de la Universidad de O’Higgins, donde se desarrolló la primera microcertificación, “Patrimonio, memoria y creación: un enfoque de activación patrimonial para la educación”, impartida por Clemencia González, encargada del Programa Arte y Memoria de la Dirección de Vinculación con el Medio UOH. En esa instancia participaron docentes, artistas, gestores culturales y actores comunitarios de O’Higgins y el Maule, trabajando el patrimonio como una construcción colectiva y una memoria viva capaz de convertirse también en un recurso para la educación y la creación.
De esta manera, ambas experiencias se complementan: mientras la primera microcertificación abordó la activación del patrimonio desde la memoria, la educación y la creación, la segunda incorporó el lenguaje audiovisual documental como una herramienta concreta para registrar a las personas, los oficios y los saberes que dan vida a ese patrimonio.
La jornada realizada en Talca reunió a participantes provenientes de agrupaciones e instituciones públicas de las regiones de O’Higgins y del Maule, generando un espacio de encuentro en torno al patrimonio, la memoria y las identidades locales. Más allá de la formación específica, la iniciativa busca propiciar redes de colaboración entre personas e instituciones que trabajan con el patrimonio en ambos territorios.
Sofía Mardones, una de las encargadas del proyecto Conocimientos 2030 desde la Universidad de O’Higgins, destacó precisamente esta dimensión: “Esta microcertificación ha permitido reunir a agrupaciones e instituciones públicas de ambas regiones en torno al patrimonio, la memoria y la identidad local. Estamos muy contentos con la participación y, especialmente, con la articulación que se ha ido produciendo entre quienes participaron. La idea es que este proceso tenga continuidad y que el próximo año podamos volver a encontrarnos entre ambas regiones, utilizando las técnicas y herramientas adquiridas para retratar y poner en valor nuestros patrimonios vivos”.
La microcertificación fue impartida por Ricardo Carrasco Farfán, realizador audiovisual y encargado de Incubadora y Educación Audiovisual (IEA) de la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad de O’Higgins, quien desarrolló una jornada intensiva destinada a entregar herramientas del lenguaje documental para la realización de retratos audiovisuales de personas portadoras de oficios, conocimientos, prácticas y memorias significativas para sus comunidades.
Durante el curso, las y los participantes abordaron elementos fundamentales de la realización documental, desde la construcción de una mirada y un punto de vista hasta aspectos relacionados con la planificación audiovisual, la composición, los movimientos de cámara, la entrevista documental y la construcción narrativa de un personaje. El énfasis estuvo puesto no solamente en adquirir herramientas técnicas, sino también en comprender que detrás de cada patrimonio vivo existe una persona, una experiencia y una memoria que deben ser abordadas desde el respeto y la escucha.