Uno de los pilares del laboratorio, que forma parte de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Finis Terrae, es que todas las tecnologías que se desarrollan son sustentables y los procesos que se llevan a cabo tienen como principio la economía circular, es decir, son sostenibles.
Por ejemplo, una de las principales tareas en esta área de las ciencias es el proceso de extracción de los compuestos. Tradicionalmente, se realiza con solventes orgánicos, pero en el LIANS se emplea el ultrasonido, que es una técnica escalable, más efectiva y amigable con el medio ambiente.
Sumado a lo anterior, todos los productos obtenidos del proceso de separación de los compuestos pueden ser reutilizados con otras finalidades debido a que son una excelente fuente de macro y micronutrientes.
Extractos de algas como agentes terapéuticos
Hace algún tiempo, la comunidad científica descubrió que los extractos de algas pardas chilenas, el cochayuyo, presentan ciertas propiedades anticancerígenas. Esto se debe a su capacidad para actuar a nivel celular, inhibiendo la metástasis y el crecimiento anormal y acelerado de las células. Teniendo en cuenta lo anterior, “en el laboratorio decidimos determinar la factibilidad de utilizar estos extractos que se llaman florotaninos como biofármacos administrados por vía oral, con el fin de mejorar el bienestar de los pacientes mediante tratamientos menos invasivos”, agregó la Dra. Mariotti.
Uno de los hallazgos más interesantes en esta línea, explica la investigadora, es que los florotaninos presentan elevada bioaccesibilidad, es decir, que tras el proceso de digestión gastrointestinal, la fracción de florotaninos que puede ser absorbida e incorporada al torrente sanguíneo es mayor. Asimismo, las digestas – que son los extractos de florotaninos ya digeridos – presentan una capacidad antioxidante significativamente mayor que el extracto sin digerir.
En este sentido, al comparar los extractos de algas con productos disponibles en el mercado y de consumo habitual en la población chilena, como la ensalada o las cápsulas de cochayuyo, el extracto exhibió un comportamiento considerablemente superior en términos de bioaccesibilidad y capacidad antioxidante.
Reformulación de alimentos entregados por el Ministerio de Salud
Desde el año 2017, el equipo científico del LIANS trabaja en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud, específicamente en el Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor, Pacam, donde observaron que había una baja disposición a consumir los productos entregados y que, sumado a lo anterior, los alimentos no satisfacían completamente los requerimientos nutricionales de la población. Específicamente, se encontró déficit de vitaminas D, B12 y de calcio en adultos mayores adheridos al Pacam.
En ese entonces se trabajó no solamente mejorando el aporte complementario de vitaminas y minerales, sino también en cuanto a mejorarlos sensorialmente para que fueran más agradables para los consumidores. “Desde el MINSAL nos informaron que se observa un aumento en el retiro y consumo de los nuevos alimentos en los centros de salud y eso es muy satisfactorio, pues estamos aportando a una mejor calidad de vida de los adultos mayores”, dijo la Dra. Mariotti.