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The Supplant Company: del laboratorio a la mesa

Tiempo de lectura: 20 minutos
Redacción CienciaEnChile
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El Centro de Biotecnología Vegetal (CBV) de la Universidad Andrés Bello recibió la visita del profesor Paul Dupree, destacado investigador de la Universidad de Cambridge y colaborador de larga data del CBV, quien presentó su más reciente emprendimiento: The Supplant Company, una empresa de ingredientes que promete cambiar la forma en que nos alimentamos.

El sistema alimentario mundial enfrenta una serie de desafíos que requieren de nuestra atención. Por un lado, abundan los alimentos poco nutritivos –aunque altamente accesibles—que contribuyen a la obesidad y a las enfermedades crónicas relacionadas con una dieta alta en azúcar, carbohidratos y grasas saturadas. Por otro, el cambio climático pone en riesgo la seguridad alimentaria, amenazando la disponibilidad y calidad de los cultivos. A ello se suma la problemática del uso de suelo, habiendo menos suelo agrícola disponible. ¿Qué hacer?

Desde la ciencia surge una respuesta. Así lo planteó el doctor Paul Dupree, destacado profesor del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Cambridge, quien durante su reciente visita al Centro de Biotecnología Vegetal (CBV) de la Universidad Andrés Bello, presentó su más reciente proyecto: The Supplant Company.

En un seminario dictado en el auditorio del Edificio de Investigación de la UNAB, el profesor Dupree le explicó a estudiantes e investigadores del CBV cómo fue que el conocimiento generado en su laboratorio se transformó en lo que es hoy una empresa que viene a cambiar la alimentación en el mundo.

Para el director del CBV y visiting fellow de la Universidad de Cambridge, doctor Ariel Orellana, es un privilegio contar con la presencia del destacado científico, “en especial porque los estudiantes han podido compartir con él. Al mismo tiempo, colaboramos en proyectos de larga data y eso ha permitido que estudiantes de UNAB, puedan visitar su laboratorio e incluso trabajar con él. Y creo que también nos ayuda a saber que estamos ahí, en ámbitos muy competitivos de la ciencia”.

Asimismo, sobre el emprendimiento de Dupree, señaló, “Es un concepto muy interesante, que ha tenido bastante éxito en relativamente poco tiempo y promete ser un tremendo aporte en la industria alimenticia”.

SupplantPor su parte, el académico inglés, quien lleva una amistad y una colaboración de más de 25 años junto al profesor Orellana, indicó que le agrada visitar el CBV UNAB para conversar acerca de la investigación científica que allí se realiza, los proyectos en común y posibles nuevas colaboraciones a futuro:

En la Universidad Andrés Bello hay interés en aplicar la investigación en ciencia vegetal y la pared celular, y habiendo sido exitoso con mi proyecto, The Supplant Company, esto puede servir de inspiración y motivación para los estudiantes.

Hacia ingredientes más saludables

Todo partió en el laboratorio de la Universidad de Cambridge. Allí, el profesor Dupree y su equipo han dedicado años al estudio de la pared celular de las plantas, amasando mucho conocimiento. Esta fue la materia prima para crear The Supplant Company, co-fundada el 2017 por el professor Dupree y el investigador postdoctoral de la Universidad de Cambridge, Tom Simmons, actual CEO de la empresa.

Utilizando la ciencia, los investigadores encontraron la forma de reciclar los desechos vegetales de los cultivos, como las corontas de choclo, las cáscaras de la avena, la paja del trigo y otras, y transformar toda esa fibra vegetal en sustitutos de azúcar refinada y almidón, dos de los ingredientes más problemáticos en la dieta de las personas.

supplantSu primer producto fue “Sugars from Fiber” (Azúcares de Fibra), creado al utilizar enzimas de hongos para descomponer las largas cadenas de azúcares presentes en la fibra de los subproductos agrícolas.  Tras un proceso de limpieza y secado, se genera una mezcla que puede ser utilizada para reemplazar el azúcar de caña en una serie de alimentos, como la barra de chocolate amargo que el profesor Dupree ofreció a los asistentes de su charla y cuyo sabor generó sorpresa y aprobación.

“Sugars from Fiber” tiene la mitad de las calorías del azúcar, aporta abundante fibra a las preparaciones, y es naturalmente prebiótico, por lo que resulta en alimentos mucho más saludables.

A este producto le siguió “Supplant Grain & Stalk Flour”, una harina alta en fibra fabricada a partir del grano del trigo y su tallo. Se puede usar para la elaboración de pastas, pastelería y pan sin pérdida de sabor o textura, y posee menos calorías y carbohidratos que la harina tradicional, aportando además 7 veces el contenido de fibra (y tres veces más que la harina integral).

The Supplant Company, alimentación eco-eficiente

A los beneficios en salud que aportan estos productos, se agregan los beneficios a nivel ambiental. “Cerca de dos tercios de lo que se cultiva en las granjas se desecha o se subutiliza. Al utilizar toda la cosecha, el sistema se vuelve más eficiente, producimos más y mejor alimento sin necesidad de plantar más, ahorrando todos esos recursos”, explica el profesor Dupree.

Esto cobra especial relevancia considerando que el suelo agrícola podría ser escaso en el futuro, al competir con otros usos de suelo. Asimismo, el producto “Sugars from Fiber” es una buena alternativa a la producción de azúcar de caña, una de las más intensivas en uso de agua y que contribuye a la deforestación y pérdida de biodiversidad.

supplantSi bien Paul Dupree no ha dejado el laboratorio –la investigación sigue siendo su principal actividad–, el proceso de crear y sostener una empresa no le fue indiferente. “Cambió mi forma de pensar, de múltiples maneras”, dice.

Por un lado, ha sentido el entusiasmo de lograr que algo que se generó en el laboratorio tenga impacto en el mundo real. “Ver a las personas entusiasmadas por estas ideas que provienen de la ciencia y verlas disfrutar de las pastas, las barras de chocolate, es un feedback muy positivo y eso es siempre muy motivante”.

Por otro lado, dice, es difícil hacer el switch entre dos formas distintas de pensar: una más cauta y rigurosa, “como el científico que me gusta pensar que soy”, y otra más enfocada en la oportunidad. El profesor Dupree concluye:

Es la ciencia básica la que abre nuevas oportunidades que inicialmente uno no piensa. La base es la ciencia fundamental y la educación, se suman las nuevas formas de pensar, y el tener consciencia de lo que nos rodea—, así llegan las oportunidades.

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