Proyecto FONDECYT busca generar recomendaciones para mejorar la atención de mujeres que consumen sustancias durante el embarazo y el posparto en Chile

Tiempo de lectura: 20 minutos
Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Desde el 2024 es docente encargado de la Mención de Periodismo Científico y Ambiental en la UACh. desde el 2024. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país. Actualmente cursa el Doctorado en Comunicación UACh - UFRO Becado por ANID.

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La investigación liderada por la Dra. Karen Aileen Domínguez Cancino, académica de la Universidad San Sebastián, integrará evidencia científica y experiencias de mujeres y profesionales de la salud para desarrollar orientaciones adaptadas a la realidad chilena, incorporando enfoques de reducción de daños, género y atención informada por trauma

El consumo de sustancias durante el embarazo y el periodo posterior al parto continúa siendo una realidad poco visibilizada en Chile. Aunque el consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras sustancias durante estas etapas puede tener consecuencias para la salud de las mujeres y sus hijos e hijas, el país aún no cuenta con datos nacionales que permitan dimensionar con precisión la magnitud del fenómeno.

Para la Dra. Karen Domínguez, comprender esta problemática exige abandonar una mirada centrada exclusivamente en el consumo y considerar las experiencias que atraviesan la vida de cada mujer. «Cuando entendemos la historia detrás de cada trayectoria, aparecen factores como la violencia, la pobreza, la salud mental, las desigualdades de género o experiencias previas de trauma. Solo incorporando ese contexto es posible ofrecer una atención más efectiva, respetuosa y basada en evidencia», explica. 

Frente a esta problemática, el proyecto FONDECYT de Iniciación 2026 N.º 11261155, titulado “Integración de la evidencia y de las experiencias vividas para formular recomendaciones para la atención de mujeres que consumen sustancias durante los períodos pre y posnatal en Chile: un estudio de métodos mixtos”, busca desarrollar recomendaciones para mujeres y profesionales de la salud que permitan abordar esta realidad desde una perspectiva integral.

La iniciativa es liderada por la Dra. Karen Aileen Domínguez Cancino, investigadora responsable y académica de la Universidad San Sebastián, institución patrocinante del proyecto. La investigación cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), a través del concurso FONDECYT de Iniciación 2026.

Una mirada más amplia al consumo de sustancias

El estudio plantea que el consumo de sustancias durante el embarazo y el posparto no puede comprenderse únicamente desde una perspectiva médica o individual, sino que debe considerar las condiciones sociales y estructurales que rodean la vida de las mujeres.

Factores como la pobreza, la violencia, la salud mental, las desigualdades de género y las experiencias previas de trauma pueden influir en las trayectorias de consumo y en las posibilidades de acceder a tratamiento.

Por ello, la investigación incorpora cuatro enfoques principales: reducción de daños, prácticas basadas en evidencia, sensibilidad de género y atención informada por trauma.

La propuesta reconoce que, si bien la recomendación internacional es evitar el consumo de sustancias durante el embarazo, existen mujeres que, pese a sus esfuerzos, enfrentan dificultades para suspenderlo. En esos casos, resulta fundamental contar con estrategias que permitan reducir los riesgos y acercar a las personas al sistema de salud.

El objetivo no es reemplazar las recomendaciones preventivas existentes, sino generar herramientas que permitan acompañar de mejor manera a quienes requieren apoyo.

Escuchar las experiencias para transformar la atención

La investigación utilizará un diseño de métodos mixtos, combinando una revisión de evidencia científica, un estudio cualitativo desarrollado en tres regiones de Chile y una encuesta final aplicada a nivel nacional para validar las recomendaciones finales.

En esta etapa participarán mujeres que hayan consumido sustancias durante el embarazo o hasta doce meses después del parto, además de profesionales de la salud vinculados a distintos niveles de atención.

A través de entrevistas y grupos focales, el equipo buscará conocer las experiencias de las participantes, identificando barreras y facilitadores para acceder a atención, situaciones de estigmatización y la forma en que los servicios de salud abordan actualmente esta problemática.

Uno de los desafíos centrales del estudio será comprender cómo el temor al juicio social puede afectar la comunicación entre las mujeres y los equipos de salud.

Desde el proyecto destacan que una atención efectiva requiere generar espacios de confianza donde las mujeres puedan expresar sus experiencias sin miedo, favoreciendo el acceso temprano a apoyo profesional.

Construcción de recomendaciones para Chile

La investigación seguirá las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la elaboración de recomendaciones en salud, integrando distintos tipos de evidencia: científica, contextual y basada en experiencias.

Luego de analizar los resultados de la revisión bibliográfica y del estudio cualitativo, el equipo elaborará recomendaciones preliminares que serán evaluadas mediante un proceso de consenso con especialistas de distintas áreas.

Para ello se utilizará una metodología Delphi modificada y, cuando sea posible, herramientas como GRADE para valorar la calidad de la evidencia disponible.

Posterior a este proceso, las recomendaciones serán evaluadas a través de un cuestionario dirigido a mujeres, profesionales y otros actores clave para analizar la aplicabilidad, aceptabilidad y adecuación contextual.

El resultado esperado es contar con orientaciones aplicables al contexto chileno que permitan fortalecer la atención, disminuir el estigma y promover intervenciones más oportunas y personalizadas.

Respecto del impacto que espera alcanzar el proyecto, la investigadora señala que uno de los principales cambios sería transformar la forma en que el sistema responde cuando identifica que una mujer consume sustancias durante el embarazo o el período posnatal.

«Actualmente, la detección del consumo suele activar respuestas centradas principalmente en el riesgo y la protección infantil, lo que puede generar temor en las mujeres y tensiones para los propios equipos de salud. La evidencia internacional muestra que este desafío existe en distintos países. Por eso buscamos avanzar hacia un modelo más coordinado entre salud, protección infantil, servicios sociales, justicia y las propias mujeres, donde la respuesta inicial no se limite a gestionar el riesgo, sino que también fortalezca los apoyos y construya soluciones conjuntas. El desafío es proteger a los niños sin perder de vista el bienestar y la recuperación de sus madres», afirma.

Colaboración nacional e internacional

El proyecto cuenta con la colaboración de investigadores de la Université de Sherbrooke y la Université du Québec à Trois-Rivières, en Canadá, instituciones con las que el equipo chileno ha desarrollado investigaciones previas relacionadas con consumo de sustancias durante el embarazo.

Como asesores internacionales participan José Ignacio Nazif-Muñoz, Karine Bertrand y Joël Tremblay, especialistas en investigación sobre consumo de sustancias y reducción de daños.

El equipo nacional también está integrado por entrevistadores, analistas de datos y  estudiantes de pregrado que trabajan como ayudantes de investigación Javier Martínez y Catalina Cocio, además de la participación de Pablo Dubo, académico de la Universidad de Atacama.

Asimismo, la iniciativa cuenta con el apoyo técnico del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), institución que ha colaborado facilitando el trabajo territorial y la vinculación con programas de atención en distintas regiones del país.

Hacia una atención más humana y libre de estigmas

Más que generar únicamente información científica, el proyecto busca contribuir a un cambio en la forma en que se aborda el consumo de sustancias durante el embarazo y el posparto.

La investigación apunta a que las mujeres puedan acceder a una atención basada en evidencia, respetuosa y centrada en sus necesidades, entendiendo que detrás de cada trayectoria de consumo existen historias personales, condiciones sociales y experiencias que deben ser consideradas.

Al finalizar, el proyecto espera aportar recomendaciones que permitan avanzar hacia un sistema de salud más inclusivo, donde pedir ayuda sea una posibilidad y no una fuente adicional de temor o discriminación.

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