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Posiblemente la zona central de Chile es donde más riesgos ambientales vamos a sufrir por el cambio climático

Tiempo de lectura: 20 minutos
Redacción CienciaEnChile
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Catedrático español experto en redes geoespaciales. En entrevista el académico de la Universidad de Córdoba, Rafael Maria Navarro Cerrillo: “No vamos a poder enfrentar los nuevos retos que supone el cambio climático en un país como Chile si no somos capaces de incorporar estas nuevas tecnologías”. Charla gratuita el próximo 26 de marzo en el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule.

En el marco del proyecto “Redes GeoEspaciales: Explorando el uso de la Geomática y la Teledetección aplicada a la adaptación climática” (FOVI230039) que desarrolla la Universidad Católica del Maule (UCM), se encuentra visitando la región el catedrático de la carrera de Ingeniería de Montes de la Universidad de Córdoba, España, Rafael Maria Navarro Cerrillo, quien brindará de forma abierta el próximo martes 26 de marzo, en el Campus San Miguel la charla titulada: “La geoinformática: un reto para la educación y la tecnología de los recursos naturales en Chile”.

Sobre lo que será su ponencia y diversas inquietudes en relación al desarrollo de estas tecnologías en Chile fue que conversamos con el profesor Navarro Cerrillo, quien afirma que estos avances pueden entre otras cosas gestionar de forma más eficiente la respuesta frente al cambio climático.

¿Cómo considera que la geoinformática puede contribuir a la conservación y el manejo sostenible de los recursos naturales en Chile?

Bueno, tenemos que tener en cuenta que Chile es un país que tiene una gran cantidad de recursos naturales, bosques, agua, territorio y la geoinformática precisamente son las tecnologías que más se aplican al estudio de estos territorios, por tanto, la incorporación de estas herramientas en la gestión de los recursos naturales en Chile es fundamental. Y es fundamental por varios motivos, primero por la necesidad que existe de gestionar un territorio cada vez más complejo, donde interactúan muchos factores humanos, ambientales, de conservación de los recursos, de explotación de esos recursos, con profesionales que necesitan adquirir esas capacidades para poder desarrollar soluciones más acordes a las necesidades y a las necesidades tecnológicas y los objetivos que se marca ahora mismo la gestión del territorio de Chile.

¿Cómo describiría la situación actual de la geoinformática en Chile en términos de su aplicación en la gestión de los recursos naturales?

Chile cuenta con muchos muchas universidades y centros de investigación que ya tienen altas capacidades en el uso de herramientas informáticas. Sin embargo, es cierto que todavía no se ha integrado completamente a nivel institucional, académico, incluso privado. Creo que Chile cuenta con una extraordinaria oportunidad por el valor de sus recursos naturales, tanto los recursos vinculados al territorio forestal como agrícola para desarrollar y convertirse en un líder regional en el ámbito de la geoinformática. Por tanto, creo que hay un amplio campo de mejora y de implementación de todas estas nuevas herramientas en el territorio chileno.

¿Qué variables frenan la implementación de estas tecnologías?

Por su propia naturaleza las tecnologías cambian muy rápidamente. Prácticamente en meses ya se van modernizando, se van modificando. Así que muchas veces las instituciones no tienen la agilidad para poder ir al mismo ritmo que las propias tecnologías. Muchas veces de forma natural existe cierta resistencia a estos cambios tecnológicos que estamos viendo, un cambio tecnológico muy marcado, muy acelerado, que está creando paradigmas distintos y muy novedosos en términos de la gestión del territorio y a veces las instituciones no tienen digamos la flexibilidad para ir incorporando estos cambios. Y me refiero no solamente a las instituciones como usuaria final, como puede ser cualquier institución del Estado, sino las propias universidades. A veces las propias universidades bien por la rigidez de sus títulos, bien por la percepción que tienen de la formación, de una determinada especialidad, no tiene la capacidad ni la velocidad para adaptarse a estas nuevas tecnologías.

¿Cuáles considera que son los principales desafíos que enfrenta la geoinformática en Chile en relación a la educación y la tecnología de los recursos naturales?

Yo siempre he pensado que los cambios tecnológicos de alguna forma tienen que estar vinculados al conocimiento, a la investigación y a la academia. Las universidades son y deben ser líderes en cualquier cambio tecnológico que la sociedad experimente. En este caso concreto, las escuelas y las facultades vinculadas al territorio, sean facultades de recursos naturales, de ciencias forestales, de agricultura o vinculadas al uso de otros elementos del medio natural como puede ser la minería o el agua, deben ser líderes absolutos. Por tanto, es ahí donde tenemos que encontrar ese cambio tecnológico y después obviamente proyectarlo a las instituciones públicas como puede ser las administraciones del Estado, la CONAF, el servicio que gestiona los recursos en parques nacionales, etcétera. Y de ahí, evidentemente, saltar a empresas privadas. Por tanto, tiene que haber un componente de desarrollo, un componente de investigación, un componente de transferencia que es fundamental para poder acceder a estas nuevas tecnologías y que realmente se proyecten al ámbito de la gestión territorial en Chile.

¿Qué papel juega la formación académica en geoinformática en el desarrollo y aplicación de tecnologías para la gestión de los recursos naturales en Chile?

Yo creo que la educación es uno de los grandes elementos de cambio social. Cuando hablamos de cambio social, en este caso, estamos hablando de la formación de los nuevos profesionales que el siglo veintiuno requiere. Todas las universidades en muchos ámbitos, no solamente en Chile, sino en Europa, en Estados Unidos tiene la responsabilidad, la competencia de crear ese nuevo colectivo de profesionales que sean capaces de dar respuestas a los retos que el siglo veintiuno nos está planteando. Entonces yo creo que el cambio se tiene que notar en las mallas curriculares de los títulos que son propios de la gestión del territorio. Se tiene que notar en la forma en cómo se imparte la docencia. Se tiene que notar en las competencias que se dan a esos nuevos profesionales y se tiene que también notar en la capacidad de innovación. Tenemos que formar un profesional que no solamente tenga competencias, sino que sea capaz de actualizarlas muy rápidamente. Esto requiere también otras competencias, otras formas de entender el mundo. Por lo tanto, la universidad va a ser elemento clave para esta transformación tecnológica.

Para finalizar dos preguntas profesor, ¿De qué manera estas tecnologías permiten abordar de mejor manera el cambio climático?, y en segundo lugar ¿Qué nos pueda adelantar sobre la ponencia abierta que dará en la Universidad Católica del Maule el próximo 26 de marzo?

En cuanto a la primera pregunta, evidentemente el cambio climático está creando una solución absolutamente nueva en la gestión del territorio con las grandes sequías, lo estamos viendo por el contrario con grandes inundaciones y cambios en la vegetación, cambios en el uso del territorio, riesgos ambientales, etcétera. Es tan complejo esa realidad que nos está creando el cambio climático que con las herramientas tradicionales no podríamos dar respuesta. Estamos hablando de impactos que cubren miles de hectáreas. Por tanto, eso no lo podíamos hacer con las herramientas clásicas que hemos tenido los que trabajamos en el ámbito del territorio, solamente a través de estas nuevas tecnologías, como pueden ser las imágenes de satélite, las bases de datos, la obtención de datos a tiempo real, el análisis masivo de información, algoritmo de inteligencia artificial se puede abordar. Necesitamos herramientas mucho más potentes para solucionar desafíos que son mucho más complejos. Por tanto, yo creo que no vamos a poder enfrentar los nuevos retos que supone el cambio climático en un país como Chile si no somos capaces de incorporar estas nuevas tecnologías.

 

En el caso concreto junto a la Universidad Católica del Maule, nuestra relación con el Centro de Desarrollo del Secano viene ya de hace muchos años. En el ámbito de la investigación como en el ámbito de la docencia y consideramos que la UCM está en una situación privilegiada para liderar el cambio tecnológico en el ámbito de la gestión del territorio. Primero por la experiencia que ha ido acumulando, tanto cuando impartía títulos vinculados a ciencias forestales como ahora mismo en los títulos propios de recursos naturales y agronomía y porque está situado en una región que va a ser clave en este cambio que estamos experimentando en términos de la nueva situación que genera el cambio climático. Posiblemente la zona central de Chile es donde más riesgos ambientales vamos a sufrir por el cambio climático, como los incendios forestales recientemente y las inundaciones, como las grandes sequías. Estamos en un entorno agrícola y agroforestal que necesita gestionar cada vez mejor los recursos que van a ser escasos. Por tanto, eh aquí en concreto en la región central de Chile la Universidad Católica del Maule puede ser sin lugar a dudas un líder en el ámbito de la geotecnologías aplicadas.

La charla de la próxima semana se va a centrar mucho en lo que son los aspectos formativos. Cómo hay que incorporar estas nuevas tecnologías en el ámbito de la educación. Y vamos a intentar también plantear un poco cómo sería las estructuras las mallas curriculares o las estructuras curriculares de este nuevo profesional. No solamente a la educación formal, sino también la educación no formal y el acceso, digamos, a otros sistemas de credenciales que son más acordes a esta necesidad.

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