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¿Para qué sirve el litio?: Académicos U. de Chile explican su relevancia para el desarrollo de innovaciones

Alejandra Parra
Periodista y Comunicadora Social egresada de la Universidad Austral de Chile el 2013.Diplomada de Marketing Digital de la Pontificia Universidad Católica el 2020. Con 10 años de experiencia en el área comunicacional, enfocada en el plan estratégico.
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Desde psicofármacos hasta baterías para automóviles eléctricos son los que podrían realizarse gracias al litio. Este elemento químico se utiliza en transferencias de calor, destacándose por una alta conductividad eléctrica y baja viscosidad, así como también por su liviandad y potencialidad en el territorio nacional.

Comunicaciones UChile.- Chile posee alrededor del 51% de las reservas mundiales de litio en forma de salmueras, ubicadas en la ciudad de Antofagasta, Región de Atacama. Bajo este escenario, especialistas de la Universidad de Chile, explican la relevancia de este metal liviano y sus virtudes para el uso y generación de nuevas tecnologías.

En medio de la crisis climática, pensar en nuevas fuentes de energía es fundamental para frenar este fenómeno global. El uso del sol, el viento y el agua, son algunas de las opciones disponibles en la actualidad, debido a su nulo uso de combustibles fósiles.

Durante los últimos años, el litio ha sido otra fuente energética que se ha posicionado con fuerza. Esto pues, este mineral natural cuenta con excelentes propiedades de conducción del calor y electricidad, siendo utilizado principalmente en el desarrollo de productos de uso cotidiano tales como baterías para celulares, computadoras, cámaras, relojes, vehículos, e incluso, medicamentos para el tratamiento de psicopatologías como la depresión, la manía y la bipolaridad.  Asimismo, se destacan por almacenar energías renovables, tales como el sol.

En este sentido, y buscando contribuir en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), académicos de la Universidad de Chile explicaron que el aumento de la producción del litio en el territorio nacional, permitiría promover el crecimiento económico y sustentable en el largo y corto plazo.

“El litio y la fabricación de baterías de ion de litio, nos servirá para avanzar en electromovilidad y en el uso de fuentes de energías no renovables. Este es un elemento fuertemente electropositivo y esas propiedades hacen que sea aplicable en la fabricación de lubricantes o baterías de ion litio”, puntualizó el director del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) y director alterno del Núcleo Milenio MultiMat, Marcos Flores.

Asimismo, la candidata al Doctorado en Ciencias de la Ingeniería, mención Ciencia de los Materiales de la FCFM, Francisca Luco, aseguró que “este metal es fundamental porque es la materia prima para almacenar energía no contaminante”, por lo que si se llega a potenciar en Chile debe ser a través de “procesos de extracción ser sostenibles, que resguarden la biodiversidad de los salares y la protección de la vida en los ecosistemas terrestres”, reforzó Luco.

El mayor productor de este mineral es Australia, seguido por Chile, Argentina y Bolivia. En el caso nacional, el litio es extraído principalmente del Salar de Atacama, el cual presenta una alta radiación solar, viento y sequedad del aire, lo que favorece ampliamente la evaporación, implicando un bajo costo de producción.

En la actualidad, solo existen dos empresas chilenas dedicadas a la explotación del mineral, las cuales lo venden principalmente como materia prima, por lo que el reciente anuncio del desarrollo de una Estrategia Nacional del Litio, no solo permite incorporar al Estado en este proceso, sino que también, genera capital, tecnología y sostenibilidad.

“Esperamos que dentro de ello se convoque a los investigadores, a través de los centros de investigación y universidades, que puedan contribuir al desarrollo tecnológico en distintos ámbitos, aportando con el conocimiento, capacidades y capital humano que ya hay en Chile”, indicó Flores.

Asimismo, el profesor añadió que es necesario “estimular y fomentar la minería “extractiva verde” que sea avalada por estudios e investigaciones, las cuales propongan metodologías más amigables con el medio ambiente, que reduzcan el impacto sobre la flora, fauna y microorganismos  que habitan en los salares. También, promover diálogos sociales con las comunidades que habitan en o cercanos a los salares y que desarrollan actividades en torno a estos”.

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