Nuevo magíster en Biotecnología y Ciencias de la Vida se tituló determinando los factores moleculares que participan en la infección del hongo Botrytis cinerea

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Un nuevo trabajo se realizó en el Laboratorio de Genética de Hongos del Centro de Biotecnología Vegetal de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello, con el hongo Botrytis cinerea, más conocido como moho gris.

Lorenzo Palma, Ciencia en Chile.- Fue en el marco del trabajo de tesis del estudiante de postgrado del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio), Jaime Naranjo. Él se centró en el famoso hongo gris, que causa pérdidas económicas en la agricultura que superan los 100 billones de dólares anuales.

La pandemia cambió la programación del trabajo, pero no logró afectar la investigación, cuenta el nuevo magíster, solo se vio en la necesidad de condensar el trabajo de experimentos en laboratorio a tres meses, donde su esfuerzo se centró en analizar fenotípicamente el crecimiento de un doble mutante de botrytis cinerea y luego realizar análisis bioinformáticos en busca de genes de interés.

Para hacer la mutación, “sacaron” dos genes, asociados al sistema de captación de hierro RIA, que es de vital importancia para el crecimiento y desarrollo de diversos hongos.  Obteniendo un mutante doble de Botrytis cinerea, comparando el fenotipo, que son aquellas características visibles de los individuos, de crecimiento e infección, contra la cepa silvestre B05.10, y contra otras dos cepas mutantes, pero simples.

Uno de los resultados interesantes, y que todavía buscan explicar, es que el fenotipo de la mutante simple para la ferroxidasa se volvió hipervirulento, infecta más y presenta estructuras de resistencia. “Esperábamos que la mutante doble se comportara similar, pero su comportamiento se parece más con el hongo silvestre”, explicó el investigador.

El nuevo magíster logró identificar otros potenciales genes asociados a la capacidad de mantener una condición interna estable o la homeostasis del hierro en Botrytis cinerea que podrían estar involucrados en la generación del fenotipo hipervirulento. “Lo que más me sorprendió fue el comportamiento de la doble mutante, ya que a pesar de no tener ninguno de los dos componentes principales de RIA (la ferroxidasa y la permeasa de hierro) no se vio afectado ni su crecimiento ni su infección comportándose de manera muy similar a la cepa silvestre, como si la mutación no tuviera ningún efecto”, dijo Jaime Naranjo.

Cabe destacar que la investigación fue financiada mediante el proyecto FONDECYT 1190611 y el Programa Iniciativa Científica Milenio del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio). “Me gustaría agradecer a todo el equipo del laboratorio de genética de hongos que dirige el Dr. Paulo, porque de alguna u otra forma me permitieron avanzar en la culminación de mi tesis en la situación actual de pandemia”, dijo Naranjo y adelantó que, junto a su profesor patrocinante, el Dr. Paulo Canessa, seguirán investigando la captación de hierro y las cepas mutantes hipervirulentas.