Nueva especie de Plesiosauro fue descrita en Chile, se encontró al norte de Pelluhe, Región del Maule

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Se trata del Wunyelfia maulensis, quien habría surcado los océanos durante el Cretácico Superior.

Wunyelfia en MNHN. Imagen: Rodrigo Otero.

 

Sebastián Ampuero, Ciencia en Chile.– Hace unos 66 millones de años las costas chilenas eran habitadas por diferentes y variadas especies. En lo que hoy es la zona central hubiésemos encontrado una rica diversidad de vertebrados marinos y costeros, además de aves, dinosaurios, peces óseos, tiburones, tortugas, mosasaurios y plesiosauros. En este último grupo es que se descubrió una especie que habitaba las costas de nuestro país y que no había sido identificada hasta la actualidad.

Los plesiosauros fueron un grupo de diápsidos que habitaron los océanos del mundo entre unos 200 millones a 66 millones de años atrás. Este orden estaba caracterizado por poseer cuerpos robustos con cuatro extremidades similares a aletas, de cuello alargado y sus diferentes especies oscilaban entre los 2-3 metros hasta los 20 metros aproximadamente, quienes pudieron llegar a pesar unos 20.000 kilos.

Ilustración: Luis Pérez López. Aristonectino.

Si bien estos animales marinos se extinguieron en el Cretácico Superior, han perdurado a través de la mitología en algunas culturas, dando pie a la creación de fabulosos seres como es el caso del Monstruo del Lago Ness, que a todas luces, por la descripción de quienes lo han visto, siendo verdad o no, reúne las características y apariencia física de un plesiosaurio.

En el Lago Ness es cuestionable la presencia de este mitológico ser; donde no es cuestionable la presencia de un plesiosaurio es en las costas chilenas. No en la actualidad, por supuesto, pero sí habitó hace unos 68 millones de años atrás en nuestras costas el Wunyelfia maulensis, especie descrita recientemente por dos paleontólogos chilenos de la Universidad de Chile inmersos en el proyecto Anillo ACT 172099, Rodrigo Otero y Sergio Soto Acuña, quienes decidieron nombrar a esta nueva especie en alusión a la Wüñelfe (Estrella del Alba mapuche).

El nuevo plesiosaurio recién descrito Wunyelfia maulensis viene a responder una enorme interrogante que surgió por la subfamilia conocida como Aristonectinae, los cuales poseen enormes diferencias con los otros miembros de su Familia (Elasmosauridae). No existía evidencia “intermedia” de cómo estos raros plesiosaurios, los aristonectinos, habían evolucionado en formas tan radicalmente diferentes al resto de elasmosaurios que habitaron todo el planeta durante el Cretácico.

Si bien el Wunyelfia maulensis conserva una forma basal de aristonectino, es decir, un ancestro del raro Aristonectes, aún preserva características de otros elasmosaurios más basales. La reciente investigación da luces por primera vez, de una forma intermedia que da claras señales de cómo este grupo evolucionó hacia las extrañas formas que habitaron el hemisferio sur, extinguiéndose junto con los grandes dinosaurios.

Importancia de la excavación de hallazgos paleontológicos regulados

El fósil de Wunyelfia maulensis fue excavado a principios de los años 90 por un grupo de entusiastas por la paleontología, esto produjo gran cantidad de huesos rotos durante el proceso e incluso después, debido a una mala consolidación y nula conservación. Fueron años que los restos de esta especie estuvieron montados en manos de privados con una precaria preparación, produciendo daños irreparables, así como pérdidas definitivas de algunas porciones.

Recién en los primeros años de la década del 2010 fueron trasladadas estas piezas al Museo Nacional de Historia Natural de Santiago. Sólo una vez estando ahí, se pudo realizar una adecuada preparación y curación de todo el material. El cual luego de un arduo trabajo de años resultó en la identificación de un esqueleto parcial de un elasmosaurio, descrito en 1895 como Cimoliasaurus andium (especie actualmente no válida), y un segundo esqueleto, referido al nuevo género y especie Wunyelfia maulensis.

Sergio Soto y Rodrigo Otero.

Sobre estos sucesos el investigador Rodrigo Otero comentó: “Estas problemáticas llevan a una pérdida irreparable. Por ello, es necesario sensibilizar a la población sobre la relevancia de estos hallazgos. Todo parte cuando unos pocos huesitos asoman en una roca. Cuando esos huesos son removidos para llevarse un “souvenir”, se pierden definitivamente de la anatomía de ese animal. Básicamente, es como borrarle una parte a ese esqueleto. Es una parte que no conoceremos, simplemente porque alguien decidió llevárselo, o sea, es como secuestrarlo para el resto de las personas”.

Es importante señalar que en Chile todos los fósiles encontrados sin excepción son propiedad del Estado Chileno (Ley N° 17.288) y su excavación solo se puede realizar con la debida autorización. Cualquier persona puede denunciar en forma anónima una excavación no regulada. Del mismo modo, cualquier persona puede notificar la existencia de un hallazgo paleontológico que pueda parecer relevante.