loader image

Marcela Bustamante: Explorando la sinfonía del fuego y la restauración ecológica

Tiempo de lectura: 20 minutos
Millaray Mariqueo
Periodista de la Universidad de Concepción, Licenciada en Comunicación Social. Con experiencia en Divulgación Científica, Sustentabilidad y Marketing Digital.

Con una trayectoria marcada por la ecología y la restauración de bosques, Marcela Bustamante, científica de Concepción, decidió unirse a la Red Iberoamericana para investigar la inflamabilidad de la vegetación, iniciativa pionera en la región que promete avanzar en conocimientos para un futuro de incendios.

Marcela, destacada investigadora principal del Laboratorio de Estudios del Antropoceno (LEA) de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción (UdeC), ha consolidado una notable carrera académica. Poseedora de un título de M.Sc. en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y un Ph.D. en Ciencias Biológicas con mención en Ecología de la misma prestigiosa institución, su expertise abarca un amplio espectro de conocimientos en el ámbito científico.

Con una trayectoria académica sólida, Marcela se ha destacado por su dedicación a la investigación y la contribución significativa a la comprensión de la ecología. Su presencia en la Universidad de Concepción representa un aporte valioso para el avance del conocimiento en el campo de las ciencias forestales.

Con el objetivo de ampliar su mirada en la investigación, Marcela se unió al proyecto FOVI220191: “Red iberoamericana para potenciar la investigación y mejorar la comprensión de la inflamabilidad de la vegetación y su aplicación al manejo del fuego en la ecorregión mediterránea de Chile”, junto a investigadores de España, Argentina, Cuba y Chile. “Siempre es bueno establecer vínculos de cooperación con colegas que están trabajando en cosas similares a la que trabajo yo,  poder ampliar mi red de colaboración con otros investigadores e investigadoras y ver la posibilidad de explorar o ampliar también mi línea de investigación” menciona.

 

Desafíos actuales

Marcela estudia el área de restauración ecológica de bosques, donde -en sus palabras- ha tratado de entender cuáles son los mecanismos de regeneración natural que tienen los bosques y pensar en intervenciones de restauración de estos bosques que han sido degradados.

Actualmente se encuentra en un proyecto de investigación relacionado a la producción de plantas nativas junto a Katherine Sossa y Eduardo Cartes, en él están trabajando con los microorganismos que están asociados a las semillas, microorganismos que están al interior de las semillas y también los de la rizosfera, con el fin de  identificar cepas que puedan facilitar la germinación, porque hoy este es uno de los factores limitantes en la producción de plantas nativas para ser usadas en proyectos de restauración, “hay poca cantidad y diversidad de plantas producidas en los viveros, y dentro de este proceso de producción, el hacer germinar las semillas, es otro elemento limitante, por eso resulta innovador, la idea es tratar de producir un inóculo con bacterias que son propias de las semillas para aumentar la germinación”.

Otro proyecto que comenzó este año -realizado por un Fondo de Protección Ambiental- trata de capacitaciones en restauración ecológica a organizaciones comunitarias que trabajan por la conservación de la Península de Hualpén en Concepción, “ese proyecto en particular me tiene muy contenta, porque las personas que están tienen mucha energía, ganas de aprender y además también tienen mucho cariño por la península, que es el lugar foco del estudio, entonces siento que lo que estamos entregando está llegando a un buen lugar y va a ser usado” expresa.

Explorando Nuevos Rumbos: Red Iberoamericana para estudiar la inflamabilidad 

Marcela señala que el concepto de inflamabilidad es territorio desconocido para ella, misma razón por la cual se interesó en este desafío, ya que además, destaca que estudiar la inflamabilidad que tiene la vegetación y las especies, puede ayudar a identificar especies que son más apropiadas para usar en los proyectos de restauración.

Ahora bien, Marcela se identifica como ecóloga, y señala que su mirada hacia la restauración siempre ha sido desde este lente. El objetivo de unirse a la red, es poder vincular su carrera con los estudios en inflamabilidad, lo que se manifiesta a través la selección de especies, es decir, conocer las características de las especies para identificar  las  que sean menos inflamables, con el fin de recuperar estos lugares que han sido incendiados o dañados, siempre desde una mirada local.

La académica manifiesta su interés por esta red ya que permite variar de escala y pensar en el diseño de paisajes, viendo la posibilidad de que estos sean menos inflamables en la zona mediterránea y el sur de esta, donde vive ella (Concepción), lugar donde la cantidad de plantaciones con especies exóticas con pino y eucalipto ha aumentado considerablemente en los últimos 20- 30 años, es decir, son paisajes dominados por monocultivos que tienen un alto nivel de continuidad del combustible.

“En restauración a nivel de paisaje hay un desafío súper importante, de cambiar nuestros paisajes y disminuir la continuidad del fuego a través de acciones de restauración, cambiando la homogeneidad en monocultivos por un paisaje que sea más heterogéneo”.

Interdisciplinariedad: un factor crucial

En la medida que una comunidad sea más inflamable, la intensidad del fuego puede ser mayor y por ende, capacidad de recuperación  y la resiliencia disminuyen. Respecto a esto, la investigadora menciona que en la inflamabilidad afectan varios componentes, como las condiciones ambientales, el diseño de paisaje, el período entre incendios, etc. Pero el objetivo de esta red es poder identificarlos para mejorar la capacidad de recuperarse de los ecosistemas, disminuyendo las áreas afectadas y aumentando los tiempos para la recuperación, para lo cual se requiere una importante colaboración científica.

Una de las características esenciales de esta iniciativa iberoamericana, es que es interdisciplinaria, con distintos enfoques, hay personas que evalúan la inflamabilidad a nivel de hoja, otros a nivel de planta, otros a nivel de comunidad y otros a nivel de paisaje y el desafío está en unir toda esa información e ir desde la base, “el objetivo es poder decir: tengo especies o comunidades que son más inflamables y traducir esto al paisaje, ahí hay una tarea importante que deberíamos tratar de cumplir a través de esta interacción”. Por último, la investigadora agradece la oportunidad de poder cruzar los límites de estudio.

“Uno se enfoca en algo y luego cuesta mirarlo desde otra disciplina, entonces resulta  interesante que en la medida que empieza a aumentar la interacción con otros científicos, se van adquiriendo conceptos y mirando las cosas de manera distinta. Es súper importante cruzar esas barreras, porque después después de un tiempo uno empieza a incorporar esa nueva información, permitiendo que la investigación avance a través de la incorporación de nuevas perspectivas” finalizó.

Compartir publicación

Etiquetas de esta publicación

Artículos
relacionados