Las escuelas forman a los futuros profesores, pero nadie les pregunta cómo lo hacen

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Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Desde el 2024 es docente encargado de la Mención de Periodismo Científico y Ambiental en la UACh. desde el 2024. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país. Actualmente cursa el Doctorado en Comunicación UACh - UFRO Becado por ANID.

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Una investigación de la Universidad San Sebastián de la sede Concepción, revela que los docentes colaboradores que reciben a estudiantes en práctica pedagógica se sienten poco acompañados por las universidades y excluidos de decisiones clave sobre una formación que ellos mismos sostienen en el aula

Cada semestre, miles de estudiantes de Pedagogía en Educación Básica salen de las aulas universitarias e ingresan a establecimientos escolares para realizar sus prácticas. En ese proceso hay una figura central, el docente colaborador, es decir, el profesor o profesora en ejercicio que los recibe, orienta, corrige y evalúa en un contexto real de enseñanza. Sin embargo, pese al papel decisivo que cumple en la formación inicial docente, su voz muchas veces queda fuera de las decisiones universitarias.

Esa es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en 2025 en la revista Educação e Pesquisa, liderado por la Dra. Lady Sthefany Bastías Bastías, investigadora de la Facultad de Educación de la Universidad San Sebastián. A partir de entrevistas semiestructuradas a once docentes colaboradores de dos universidades chilenas, una estatal y una privada, la investigación examina cómo se configura, en la práctica, la relación entre escuelas y universidades durante el prácticum de educación primaria.

Uno de los hallazgos más relevantes apunta a la fragilidad del vínculo entre los tutores universitarios y los docentes colaboradores. Una vez que el estudiante en práctica se incorpora al establecimiento, la presencia de la universidad tiende a diluirse. El contacto entre ambas partes suele ser escaso, ocasional y motivado solo por situaciones puntuales, generalmente a través de correo electrónico.

“Ella me dio el correo, me dio el número en caso de alguna situación importante, y de ahí yo no he sabido nada más. No he recibido nada, y en el caso mío personal, tampoco me he comunicado con ellos”, relata uno de los docentes participantes del estudio.

Para Bastías, esta dinámica no es un detalle menor. Más bien, refleja una relación asimétrica entre las instituciones formadoras y los centros escolares, en la que la escuela opera principalmente como espacio de recepción de practicantes, sin una lógica real de colaboración. Según plantea la investigadora, esta situación se aproxima a lo que la literatura internacional denomina un primer nivel de relación, en los modelos de relación entre las universidades y las escuelas, o también llamado nivel de practice school, vale decir, una escuela entendida como proveedora de un servicio, sin reciprocidad efectiva entre los actores involucrados en la formación.

“La comunicación esporádica que mantienen ambas instituciones refleja una brecha considerable a la hora de pensar en relaciones recíprocas durante la formación práctica”, señala Bastías.

El estudio también pone atención en otro aspecto crítico, la selección de los docentes colaboradores. En los casos analizados, esta decisión recae exclusivamente en los equipos directivos de las escuelas, sin participación activa de las carreras universitarias ni una definición conjunta del perfil que debiera cumplir quien asume esta función.

“Los resultados no evidencian un diálogo en torno al perfil de este formador con las carreras de las universidades, cuestión relevante para un trabajo colaborativo en la formación práctica”, advierte la investigadora de la Universidad San Sebastián.

Pese a este escenario, los docentes colaboradores no renuncian a la posibilidad de construir una relación más estrecha con las universidades. Por el contrario, el estudio recoge propuestas concretas para fortalecer esa articulación, entre ellas, reuniones periódicas con tutores universitarios, instancias de capacitación previas al inicio de las prácticas y una mayor apertura de los espacios universitarios hacia las comunidades escolares. En el fondo, lo que plantean es ser reconocidos como actores formativos y no solo como apoyos externos del proceso.

“Dependería exclusivamente de la gestión de las carreras establecer contactos más cercanos con los profesores colaboradores para hacerlos sentirse parte de este proceso formativo, marcando aún la supremacía de la universidad en esta relación”, concluye Bastías.

“Si bien esta investigación aporta elementos para comprender con mayor profundidad, desde la perspectiva de los profesores colaboradores, cómo se configura la relación entre la universidad y la escuela durante la formación práctica, la evidencia muestra que esta sigue reflejando una realidad diversa en las distintas universidades. Aunque existe consenso en la necesidad de ofrecer experiencias prácticas progresivas, es necesario poner mayor énfasis en la calidad y proyección de los convenios de colaboración entre las instituciones formadoras y las escuelas que actúan como centros de práctica. En este marco, el estudio muestra la importancia de promover una mayor articulación entre el profesor en ejercicio y el docente tutor universitario, basada en una relación más igualitaria y en un diálogo de saberes entre ambos actores”, concluyó la investigadora.

Financiado por la Beca de Doctorado Nacional ANID 2020, el estudio fue publicado en el volumen 51 de la revista brasileña Educação e Pesquisa y constituye uno de los primeros trabajos en Chile que aborda la relación entre escuela y universidad desde la perspectiva de quienes reciben y acompañan a los futuros profesores en los centros de práctica.

Leer el paper completo aquí: https://www.scielo.br/j/ep/a/bhXVrp9yRDyvMVLMG9zcnBk/?format=html&lang=es 

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