Investigadores luchan por rescatar orquídea chilena camino a la extinción.

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Solo dos poblaciones son conocidas de la especie Chloraea disoides Lindl, una en Angol y otra en Valparaíso, las cuales en conjunto no superarían los 50 ejemplares a nivel nacional.

Sebastián Ampuero, Ciencia en Chile.– El último día de septiembre recién pasado se dio a conocer el informe titulado Estado de las plantas y hongos del mundo 2020, que elaboró el Jardín Botánico Real de Kew (Royal Botanic Gardens,Kew), el cual recurrió a trabajos de más de 210 científicos alrededor del mundo, de 42 países diferentes. Los resultados de este informe no son para nada alentadores y reflejarían un peor escenario del que se había previsto.

Según este documento, se estima que en la actualidad alrededor de un 40% de las plantas que habitan el planeta Tierra estarían en peligro de extinción, esta situación se podría agravar, debido a que solo en el año 2019 se describieron 1942 especies nuevas de plantas en el mundo y aún quedan muchas por identificar. Lo que reflejaría la falta de conocimiento sobre la diversidad de especies, así como también de sus estados de conservación.

En Chile la situación no es diferente, y son muchísimas las especies de plantas amenazadas. En el caso particular de las orquídeas se estima que hay 72 especies que habitan Chile, estos datos están basados en dos guías de campo de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), las cuales no aplican como estudio sistemático con evidencia molecular que certifique cuantas especies hay realmente en  el país. Por lo que tampoco se conoce con exactitud los estados de conservación de estas.

Una de estas especies sí ha sido estudiada y se sabe con certeza de su estado de conservación, la orquídea endémica chilena Chloraea disoides Lindl que se encuentra en Peligro Crítico de Extinción (Ministerio de Medio Ambiente, D.S. 41 del 2011). En la actualidad, la totalidad de sus ejemplares no superarían los 50 y se encuentran distribuidos en dos poblaciones en las ciudades de Valparaíso y Angol.

Sin embargo, desde el año 2014 un grupo de investigadores de diferentes universidades han desarrollado varios trabajos asociados a esta especie, con el único fin de revertir el fatal desenlace y salvar a esta orquídea de la extinción.

En la actualidad, los doctores Guillermo Pereira (Udec), Cristian Atala (PUCV),  Laura Martínez-Suz (Royal Botanic Gardens,Kew), Manuel Sánchez (Udec), Darcy Ríos (Udec), César Arriagada (UFro), Daniel Chávez (Udec), Hertes Cid (Udec) y Christian Romero (Udec) se encuentran trabajando en el proyecto titulado “Conservación y restauración de Chloraea disoides Lindl”, el cual está financiado y fue seleccionado por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo Universidad de Concepción.

Respecto a la realización de este proyecto, el Dr. Guillermo Pereira, quien es el investigador principal dijo que,  “la situación actual en la que se encuentra C. disoides y los futuros desafíos ambientales que Chile enfrentará producto del Cambio Climático, un mayor conocimiento de la biología reproductiva de C. disoides sin duda permitirá contribuir en su propagación y conservación. En este sentido, el objetivo general de esta propuesta de investigación es: Evaluar el uso de hongos micorrrícicos orquidiodes y medios de cultivo específicos en la germinación in vitro de semillas de C. disoides en la producción de plantas micorrizadas para ser utilizadas en programas de restauración ecológica”.

Quien también ha trabajado en varios proyectos relacionados al género Chloraea de orquídeas es el académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso Dr. Cristian Atala.  En diciembre de 2016 publicó el estudio titulado Efectos de escenarios futuros por Cambio Climático en la conservación de Chloraea disoides Lindl. (Orchidaceae) en Chile, donde a través de modelos computacionales predeciría que las especie se reduciría hasta desaparecer. Pero el investigador argumentó que es incluso probable que no lleguemos a ese escenario.

Si bien el Cambio Climático es una amenaza a mediano plazo, las amenazas a corto plazo son mucho más preocupantes: los incendios, el tránsito de animales en los terrenos donde habita la especie, la formación de basurales o que la gente las corte es un riesgo inmediato. Y si no hay acciones urgentes la C. disoides se va a extinguir mucho antes que aparezcan los posibles escenarios de Cambio Climático que se proyectan a 25 o 50 años más”.

La orquídea disoides presenta diferentes roles ecosistémicos a nivel de subsuelo y superficiales. Y la extinción de esta especie, como de cualquier otra, significaría un enorme daño al ecosistema. En términos del rol ecosistémico las orquídeas tienen una importante interacción  con los hongos del suelo, donde se puede encontrar de alguna manera todo un microbioma de interacciones con hongos endófitos,  bacterias y con hongos microrrízicos. Por otro lado, a nivel de la superficie tiene interacción con diferentes polinizadores.

Es importante además mencionar que los actuales lugares donde existen las poblaciones de la C.disoides Lindl no se encuentran en parques nacionales ni ningún tipo de reserva, quedando a merced de cualquier factor antrópico que las elimine.

Si bien el proyecto liderado por el Dr. Pereira fue adjudicado este año, ya presenta algunos avances a la fecha, los cuales evidencian que la especie puede germinar en forma asimbiótica bajo condiciones controladas de laboratorio, investigación que estuvo a cargo de la alumna Diyanira Castillo de la carrera de Ingeniería en Biotecnología Vegetal, como parte de su tesis de pregrado. Este trabajo permitió que la joven investigadora adjudicara el premio de mejor presentación en el XV Congreso de la Asociación de Estudiantes de Biología de Chile (AEBCH).

En este momento, el grupo de trabajo se encuentra abocado en aislar e identificar algunos hongos orquidiodes que viven en simbiosis con C. disoides y que podrían facilitar la germinación simbiótica de las semillas y posteriormente el establecimiento de la especie en terreno.