Investigador descubre nueva polilla endémica en Nahuelbuta

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impacto antropogénico pone en serio riesgo a las especies endémicas de Chile, incluida una nueva polilla encontrada en la cordillera de Nahuelbuta por investigador de la Universidad Católica

 Xaviera Hermosilla, Ciencia en Chile. El Ingeniero Agrónomo y Magíster en Ciencias Vegetales de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) e investigador del área de Entomología del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), Francisco Urra, recientemente publicó un estudio denominado “Tenoia floresi, una nueva especie de Autostichidae (Lepidoptera: Gelechioidea) de la cordillera de Nahuelbuta, Chile”, en el que describe una nueva especie de lepidóptero para la zona y reflexiona sobre la desconocida diversidad de insectos de Nahuelbuta, considerando que el muestreo se concentró en un área pequeña y medianamente intervenida por las actividades humanas.

La Tenoia floresi es una polilla (lepidóptero) perteneciente a la familia Autostichidae. De esta agrupación se conocen otras 9 especies en Chile, y del género Tenoia, hay otra especie, Tenoia cinerea. “Todas estas son endémicas de Chile, es decir, no están presentes en ninguna otra parte del mundo, y Tenoia floresi es endémica de Nahuelbuta, pues sólo se la ha encontrado en esa área” explicó Urra.

En Chile, se conocen alrededor de 1.600 especies de lepidópteros, de los cuales cerca de 500 especies corresponden a los denominados microlepidópteros (polillas primitivas). Sin embargo, la diversidad de este grupo de insectos en el país está lejos de ser conocida, y al ritmo actual de destrucción de los hábitats naturales, muchas de estas especies desaparecerán antes de ser descubiertas.

El investigador del MNHN, manifestó que la cordillera de Nahuelbuta tiene una biota (conjunto de la fauna y la flora de una región) única y desconocida, que, dado a su aislamiento geográfico y su geomorfología, presenta altos niveles de endemismo de especies. Esto quiere decir que, “muchos ambientes naturales en Chile, han sido profundamente alterados por la actividad humana y los reductos existentes se encuentra bajo constante amenaza de la actividad forestal y los incendios”.

Pero ¿qué hace diferente esta polilla de las otras especies de Autostichidae? “Taxonómicamente hablando, el género Tenoia se distingue de otros Autostichidae por la venación de sus alas (para observar las venas se deben retirar las escamas que la cubren). En el ala posterior, dos venas, la Rs y M1 que están unidas y forman una “Y”. En los demás géneros estas venas están separadas. Tenoia floresi es más pequeña y de coloración más oscura que Tenoia cinerea, y carece de una estructura llamada corema, cuya función es dispersar feromonas sexuales, compuestos orgánicos que permiten el encuentro entre machos y hembras”, explicó el experto.

Con respecto a la función que cumple la especie en el ecosistema, el Máster en Ciencias Vegetales, describió el aporte de este tipo de polillas, “ellas degradan materia orgánica, contribuyendo a la descomposición y el reciclaje de los nutrientes”. Además, señaló que “las larvas de Autostichidae en general se alimentan de residuos vegetales y animales, por lo que esta especie en particular no representaría una amenaza como plaga”.

Actualmente el investigador se encuentra estudiando las relaciones filogenéticas de las polillas de la familia Oecophoridae en Chile y describiendo varias especies nuevas. La sistemática filogenética es una disciplina que se ocupa de comprender las relaciones de parentesco entre diferentes grupos de organismos. “Oecophoridae es un grupo cercano a Autostichidae (son primos cercanos) y del cual he descrito 24 especies a la fecha. También continuamos trabajando para conocer la fauna de lepidópteros de Nahuelbuta, Manquemapu (Osorno), del Parque Nacional Bosque Fray Jorge y del bosque esclerófilo de la zona central” mencionó.

Cabe decir, que, para la cordillera de Nahuelbuta, el investigador ya ha descrito otras 9 especies endémicas, producto de expediciones anteriores. Finalmente, el ingeniero agrónomo expresó que esta especie fue denominada Tenoia floresi en honor a Edgardo Flores, de la Fundación Nahuelbuta Natural, “por su constante colaboración en la coordinación y ejecución de las actividades de terreno en la zona”. Y manifestó su preocupación por la degradación de los ambientes naturales de esta zona, “es probable que muchas de estas especies únicas estén desapareciendo antes de que las conozcamos. Por eso estos esfuerzos están dirigidos para conocer la fauna de la zona y así contribuir a su conservación”.