loader image

Investigador del Reino Unido visitó la U. Mayor para colaborar en la implementación de microscopio invertido

Tiempo de lectura: 20 minutos
Redacción CienciaEnChile
Somos un medio de comunicación y una agencia nacional de difusión y divulgación de ciencia. Estamos comprometidos con la difusión de una variedad de proyectos respaldados por ANID y diversas fuentes de financiamiento.

Compartir publicación

El Dr. Rafael Tapia Rojo, del King’s College London, intercambió ideas con el grupo de Biología Mecánica, perteneciente al Centro de Genómica y Bioinformática, para adecuar un equipo automático capaz de manipular células y moléculas en sistemas de adhesión bacteriana.

El destacado físico Rafael Tapia Rojo, del King’s College London, visitó la Universidad Mayor en el marco de un proyecto de investigación y colaboración internacional entre su laboratorio y el Grupo de Biología Mecánica, perteneciente al Centro de Genómica y Bioinformática (CGB) de nuestra casa de estudios.

El objetivo de la propuesta es la adecuación de un nuevo dispositivo asociado al microscopio invertido con capacidades de manipulación de células y moléculas. A lo largo de los años, la idea es profundizar sobre los mecanismos asociados a la unión de bacterias sobre superficies, determinando el papel que tiene la química en la modulación de esta adhesión.

“En esta primera visita hemos comenzado con los primeros hitos del proyecto. Logramos exitosamente preparar uno de los microscopios invertidos con capacidades de manipular células y moléculas para poder hacer experimentos de adhesión de bacterias. En mi próxima visita, la cual planeamos para septiembre, deberíamos hacer los primeros ensayos de unión de bacterias usando el microscopio de fuerza atómica y un actualizado microscopio de pinzas magnéticas”, comentó el investigador invitado.

Por su parte, el Dr. Jaime Andrés Rivas Pardo, encargado del grupo, valoró el intercambio de ideas sobre los prototipos y la realización de ensayos de los diseños durante la estadía del Dr. Tapia Rojo, el primer paso para tener un microscopio completamente automático y que permitirá capturar imágenes por horas sin la necesidad de la corrección campo ni de foco de manera manual.

 

El académico destacó que el equipo será un aporte a las capacidades tecnológicas de la U. Mayor, ya que “permitirá estudiar la adhesión y elasticidad de células y moléculas, aplicando fuerzas calibradas sobre ellas. Además, permitirá explorar sistemas biológicos durante horas y días sin la supervisión del operador, es decir, un sistema completamente automático que acerca al experimentador la escala fisiológica de sistemas biológicos”.

Compartir publicación

Etiquetas de esta publicación

Artículos
relacionados