loader image

Investigación escolar: “Todas y todos podemos convertirnos en buenas y buenos observadores”

Tiempo de lectura: 20 minutos
Alejandra Parra
Periodista y Comunicadora Social egresada de la Universidad Austral de Chile el 2013.Diplomada de Marketing Digital de la Pontificia Universidad Católica el 2020. Con 10 años de experiencia en el área comunicacional, enfocada en el plan estratégico.

En esta entrevista conversamos con Mónica Mora, Magíster en Recursos Naturales, docente del Campus Patagonia de la Universidad Austral de Chile, con amplia experiencia en divulgación de las ciencias.

Comunicaciones UACh.- Mora se refirió a algunas consideraciones al momento de iniciar una investigación escolar, a la importancia de entrenar la observación, así como al propósito de una investigación, y comentó algunas motivaciones de los equipos que están participando en el Programa de Investigación e Innovación Escolar, organizado por el Proyecto Explora Aysén del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación ejecutado por el Campus Patagonia de la Universidad Austral de Chile.

¿Qué consideraciones resultan convenientes al momento de iniciar una investigación científica escolar?

«Es importante que la temática que las y los estudiantes puedan desarrollar nazca de ellos, y de una idea o de una necesidad que puedan percibir en su entorno. El por qué hacer una investigación es relevante y es importante que tenga un propósito. En la medida que los estudiantes se identifiquen con una problemática, probablemente el proceso investigativo posterior les resulte de interés y por lo tanto será mucho más exitoso, así como también la apropiación del pensamiento científico en cada una y uno de ellos.»

«También creo que es desafiante desmitificar la imagen estereotipada de científica o científico que se suele tener, acercando a científicas o científicos a la cotidianidad de la escuela y dando la posibilidad de que las y los estudiantes, sobre todo niñas y jóvenes, conozcan la diversidad de esta labor y vean que no es algo lejano de alcanzar, sino que es algo posible.»

Durante tu relatoría en IIE hablaste de entrenar la observación para la generación de preguntas sobre nuestro entorno ¿Cómo podemos entrenar la observación en el día a día?

«Todas y todos nos podemos volver buenas o buenos observadores, pero necesitamos practicar y desarrollar esta habilidad. Yo recomiendo a los equipos escolares la utilización de todos los sentidos para el desarrollo de la observación, ya que entrega una experiencia mucho más completa e inmersiva. Si exploramos y usamos solamente la vista, por ejemplo, perdemos un montón de características relevantes. Si observo una hoja y solamente la miro para fijarme en su color, puedo describirla como es verde o café, pasando por alto otros detalles como su textura, su olor u otras cosas características importantes del entorno en el cual se sitúa. Otro consejo útil podría ser la realización de registros a través de anotaciones o dibujos, ya que permite observar de forma más pausada y detenerse en los detalles. Por ejemplo, sí, esta hoja que observo es verde o café, pero tiene también partes rojas o de otro color. También es recomendable hacerse preguntas respecto a lo que se está observando. La hoja, volviendo al ejemplo, por qué está ahí, o por qué tiene estos colores o cuánto tiempo lleva ahí, o hace cuánto tiempo se cayó de ese árbol. Por qué, por ejemplo, este insecto la está comiendo y no otro. Un montón de preguntas surgen a raíz del entrenamiento de la observación y es a raíz de esas preguntas que se abre un mundo de posibilidades de investigación.»

¿Por qué consideras importante que los equipos escolares conduzcan su curiosidad científica en torno a un propósito?

«Entender el por qué estamos haciendo una investigación es fundamental. Es el corazón de la investigación, porque en cierta forma es tu norte. Es entender que no hacemos investigación porque sí, sino que hacemos investigación para dar solución a ciertas problemáticas. A veces es difícil de encontrar. Pero más allá de seguir una ruta de investigación y de seguir una metodología, hay que entender el por qué estoy haciendo esto, o por qué quiero darlo a conocer, o por qué quiero aumentar el conocimiento en un área u otra. Es importante que, en cierta forma, las niñas y los niños se den cuenta de que más allá de aprender sobre metodología científica, inicialmente, lo relevante es entender que podemos generar ciencia para solucionar o abordar problemáticas a partir de lo que observamos en nuestros entornos.»

El PAR Explora Aysén promueve una investigación escolar que considere problemáticas o necesidades locales ¿Qué temáticas identificaste entre las motivaciones de los equipos escolares?

«En general, veo que la mayoría de los proyectos obedecen a problemáticas que ellos han podido detectar en sus entornos. Hay equipos preocupados de problemáticas ambientales, de tenencia responsable de mascotas, de contaminación del agua, de contaminación de las playas, o que atienden desconocimientos sobre el entorno, como propiedades de flora nativa, además de equipos interesados en rescatar historias locales. Como los plazos para ejecutar los proyectos son acotados y además tienen recursos acotados, necesariamente parten con procesos de caracterización o investigaciones más descriptivas, pero que se proyectan hacia entregar información valiosa que permita efectivamente poner en valor cada una de las temáticas.»

Compartir publicación

Etiquetas de esta publicación

Artículos
relacionados