Con el arribo de las últimas dotaciones a bordo del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile, el Instituto Antártico Chileno (INACH) dio por finalizada la etapa estival de la 62.ª Expedición Científica Antártica (ECA 62). La campaña, que se extendió desde noviembre de 2025 hasta la primera semana de abril, se transformó en una de las más complejas logísticamente, pero destacable en términos científicos de vanguardia y diplomacia polar.
Por Harry Díaz Barría. El éxito de la ECA 62 radicó en una compleja red de transporte y colaboración en terreno. El despliegue no solo contó con el soporte de la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, sino que también integró buques y aeronaves de las marinas de Colombia y Perú, fortaleciendo la cooperación latinoamericana en el Continente Blanco.
A nivel local, el soporte logístico y traslado de investigadores fue reforzado por el buque Betanzos y los vuelos de Aerovías DAP. Asimismo, la investigación en el mar contó con la lancha científica Karpuj del INACH, que brindó soporte directo a diversos proyectos oceanográficos y biológicos en zonas costeras de la península Antártica. En términos de infraestructura, la base “Profesor Julio Escudero”, en isla Rey Jorge, completó la reposición de su techumbre para que pueda enfrentar el riguroso invierno polar.
El director del INACH, Gino Casassa Rogazinski, añadió que “no solo estamos contentos porque se cumplió con el despliegue logístico necesario para sostener nuestra ciencia en el territorio antártico, sino que nos permitió profundizar en investigaciones sobre la crisis climática, desde el retroceso de glaciares, la instalación de un nuevo sensor del cambio climático en la base del monte Vinson, hasta los avances de la colonización vegetal en la Península. Además, tuvimos la visita de un grupo de embajadores de países puertas de entrada al Continente Blanco. Además, contamos con la visita del Ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna”. El canciller visitó la base Escudero, se reunió con investigadoras e investigadores y reafirmó el compromiso de Chile con el Tratado Antártico. Y para finalizar la campaña estival, recibimos a la Delegada Presidencial de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías Guerra.
Los números de la ECA 62
Asimismo, se desarrollaron 40 proyectos científicos en terreno con alta complejidad en diversas zonas del territorio antártico, desde muestreos de vegetación, nieve, agua, kril, peces, hasta mediciones glaciológicas. En total se alcanzó la cifra de 140 investigadores en territorio antártico, de los cuales 64 fueron mujeres, y 76 hombres.
La participación de las mujeres sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo del Programa Nacional de Ciencia Antártica. Un total de 119 mujeres participaron de esta expedición, en los diversos despliegues en la temporada en territorio antártico, cumpliendo roles, como científicas, logísticas, estudiantes, autoridades, entre otras.
Ciencia de vanguardia: del monte Vinson a la base Escudero
Uno de los hitos de la temporada fue la instalación de sensores antárticos en puntos estratégicos de la Península y en el monte Vinson (cerca del glaciar Unión a 1.000 kilómetros del polo sur), permitiendo capturar datos en tiempo real de la denominada “Antártica Profunda”. Así mismo y gracias a un buque de la Armada de Colombia, un grupo de profesionales del INACH pudo instalar y efectuar mantenimiento a la red de sensores del cambio climático.
Chile reafirmó su rol como puente logístico y científico global, apoyando a 13 Programas Antárticos Nacionales y realizando colaboraciones especiales con países como Alemania, Brasil, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú, Polonia, Portugal, Rusia y Türkiye. Además, se brindó apoyo a un proyecto de China en el marco de la red internacional POLARIN, destacando la apertura de las bases chilenas a la colaboración global.
En lo relacionado a la capacidad logística, Punta Arenas se consolidó nuevamente como el núcleo del soporte polar. El INACH brindó apoyo logístico a un total de 393 personas, facilitando su labor en las condiciones más extremas del planeta.
En operación de carga, se movilizaron vía aérea 10.687 kg hacia la Antártica. A su vez, por vía marítima el número total de carga llegó a 82.742 kg representados en 460 m3. El regreso seguro de los científicos y científicas, así como del personal logístico, tras meses de trabajo bajo condiciones extremas, reafirma el liderazgo de nuestro país y el rol de Punta Arenas como la puerta de entrada a la Antártica.

Además, hay que sumar que existieron investigaciones en la base “Bernardo O’Higgins” del Ejército, y en base “Yelcho”, la otra estación científica del INACH ubicada en isla Doumer. Asimismo, resaltar la realización de tres campamentos en isla Livingston, punta Armonía y punta Spring.