La investigación encontró evidencia consistente de que el huiro gigante (Macrocystis pyrifera) podría transmitir parte de sus bacterias asociadas durante las primeras etapas de su ciclo de vida. El hallazgo permite avanzar en la comprensión de cómo se conforma el holobionte macroalgal y cuándo comienza la estrecha relación entre las macroalgas y los microorganismos que las acompañan.
Por Maricel González Uribe. Cuando una espora de huiro gigante comienza a desarrollarse, ¿parte completamente sola o lleva consigo microorganismos provenientes de etapas anteriores de su ciclo de vida? Esta pregunta fue abordada por una nueva investigación realizada por integrantes del Núcleo Milenio de Agronomía Marina de Holobiontes Macroalgales (MASH), que entrega evidencia experimental consistente con una posible herencia temprana de bacterias en Macrocystis pyrifera.
El estudio, titulado “Experimental evidence for early bacterial inheritance in the giant kelp, Macrocystis pyrifera”, fue publicado en FEMS Microbiology Ecology y financiado por MASH a través de la Iniciativa Científica Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El trabajo fue liderado por Sara Usandizaga y contó con la participación de Jessica Beltrán, Gustavo Rodríguez-Valdecantos, Génesis Parada-Pozo, Marie-Laure Guillemin, Sylvain Faugeron, Nicole Trefault y Carolina Camus, todos integrantes de la red MASH.
La investigación se relaciona directamente con uno de los conceptos centrales que aborda MASH: el holobionte. Las macroalgas no viven de manera aislada, sino asociadas a comunidades de microorganismos que pueden participar en procesos relacionados con su desarrollo, adquisición de nutrientes, tolerancia al estrés y defensa. El alga y su microbiota asociada pueden ser estudiadas, por tanto, como una unidad ecológica.

Hasta ahora, una de las interrogantes es cómo se conforman estas comunidades durante las primeras etapas de vida. Las bacterias pueden ser adquiridas desde el ambiente —transmisión horizontal—, pero también existe la posibilidad de que algunas sean transferidas desde estructuras reproductivas hacia las siguientes etapas del desarrollo.