Investigadoras de la Universidad San Sebastián desarrollan un suplemento natural que busca restablecer los ritmos circadianos a partir de frutos nativos y nanotecnología. La iniciativa, recientemente adjudicada en el concurso Startup Ciencia 2025, propone una vía segura y sostenible para promover el envejecimiento saludable, articulando ciencia, alimentos del sur de Chile y tecnologías de alta precisión.
María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS – El envejecimiento saludable es uno de los grandes desafíos sanitarios del siglo XXI. Vivimos más, pero no necesariamente mejor: para muchas personas, la longevidad viene acompañada de una pérdida acelerada de funciones físicas y cognitivas, con impacto en su autonomía y calidad de vida. Ante esta problemática, investigadoras de la sede Valdivia de la Universidad San Sebastián, en colaboración con la Universidad Austral, trabajan en una solución que articula biotecnología, salud pública y el uso sostenible de ingredientes endémicos del territorio, con el objetivo de mejorar el bienestar fisiológico y mental en las etapas medias y tardías de la vida.
Uno de los factores menos visibles, pero más influyentes en el deterioro asociado a la edad es la alteración de los ritmos circadianos, los ciclos internos de nuestro cuerpo que regulan funciones como el sueño, el metabolismo y la liberación hormonal. Con el paso del tiempo —y también por efecto del estilo de vida moderno, como la exposición prolongada a pantallas o el trabajo en horarios extendidos— estos ritmos se debilitan, provocando trastornos del sueño, fatiga crónica y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas.
En Chile y el mundo, el uso creciente de suplementos con melatonina como respuesta a este problema ha generado preocupaciones sobre su uso prolongado, como la dependencia o la alteración de la producción hormonal natural. En ese contexto, el equipo científico liderado por la Dra. Natalia Méndez diseñó un suplemento natural que combina extractos de frutos nativos del sur austral de Chile, para estimular la producción endógena de melatonina y así ayudar al cuerpo a restablecer sus ciclos biológicos. El proyecto, que une ciencia, nutrición y biotecnología, fue recientemente seleccionado entre los ganadores del concurso Startup Ciencia 2025 de ANID, siendo una de las propuestas más prometedoras en salud preventiva con base científica.