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Enfermedad de Parkinson: Esperanza en la investigación biomédica

Tiempo de lectura: 20 minutos
Alejandra Parra
Periodista y Comunicadora Social egresada de la Universidad Austral de Chile el 2013.Diplomada de Marketing Digital de la Pontificia Universidad Católica el 2020. Con 10 años de experiencia en el área comunicacional, enfocada en el plan estratégico.

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La Organización Mundial de la Salud declaró el 11 de abril como el Día Mundial del Parkinson, en referencia al natalicio del neurólogo británico James Parkinson. En el marco de esta conmemoración, la profesora Pamela Urrutia, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la U. de Chile, explica qué es esta enfermedad, cuál es la situación en el país y presenta los principales hallazgos asociados a ella que se han realizado hasta el momento.

Pamela J Urrutia, Comunicaciones UdeChile.- ¿Qué es la enfermedad de Parkinson? La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo crónico y progresivo que afecta al sistema nervioso y que se caracteriza por la muerte de neuronas productoras de dopamina, un químico cerebral que ayuda a controlar el movimiento y la coordinación. De allí que sus manifestaciones clínicas incluyen temblor en reposo, rigidez y enlentecimiento de los movimientos o incapacidad de iniciar los mismos. A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer otros síntomas, como problemas de memoria y cambios en el estado de ánimo y el comportamiento.

Además de los síntomas físicos, la enfermedad de Parkinson también puede tener un impacto emocional y psicológico en los pacientes y sus seres queridos. Los pacientes pueden experimentar ansiedad, depresión y otros problemas emocionales, mientras que los cuidadores pueden sentirse abrumados por la responsabilidad de cuidar a un ser querido enfermo.

Se desconoce qué causa la enfermedad, pero se cree que surge de una interacción compleja entre factores genéticos y medioambientales. El principal factor de riesgo para desarrollar enfermedad de Parkinson es el envejecimiento, aunque personas jóvenes también pueden padecerlo. Varios estudios han demostrado que los factores ambientales, incluyendo los pesticidas, la contaminación del aire y los solventes industriales, podrían aumentar el riesgo de padecer de la enfermedad (1).

A pesar de los avances en la investigación médica, actualmente no existe una cura para la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, hay tratamientos disponibles que pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿Cuál es la situación en Chile?

En la actualidad, la enfermedad de Parkinson es el trastorno neurodegenerativo de mayor crecimiento a nivel mundial, pasando de 2,5 a 6,1 millones de pacientes entre 1990 y 2016. En Latinoamérica, Chile lidera este incremento, en parte debido al aumento de la esperanza de vida, siendo uno de los países más longevos de Latinoamérica (2).

En Chile, se estima que alrededor de 30.000 personas viven con enfermedad de Parkinson (3). Aunque esta cifra puede ser pequeña en comparación con el total de la población nacional, el impacto de la enfermedad en la vida de los pacientes y familias es bastante significativo.

Neuroinflamación y alteración de la homeostasis de hierro: dos elementos claves en la enfermedad de Parkinson

Si bien se desconoce la causa exacta responsable del desarrollo de la enfermedad de Parkinson, se ha demostrado que la neuroinflamación y la alteración de los niveles de hierro juegan un papel importante en la patogénesis de la enfermedad.

La neuroinflamación es la inflamación del sistema nervioso central en respuesta a una lesión, infección o enfermedad. Esta se caracteriza por la activación de células de soporte, llamadas astrocitos y células inmunológicas, llamadas microglias, ambas presentes en el cerebro. Cuando estas células se activan liberan una variedad de moléculas proinflamatorias que reclutan a más células inmunológicas a la región afectada, las que pueden dañar las células nerviosas y provocar la muerte de estas. En el cerebro de los pacientes con enfermedad de Parkinson se puede observar una neuroinflamación exacerbada, caracterizada por la presencia de estas células inmunológicas en las regiones afectadas por la enfermedad.

Por otra parte, varios estudios muestran que en los pacientes con enfermedad de Parkinson existe una acumulación de hierro en la misma área del cerebro que se ve afectada por esta patología, llamada sustancia negra. Se cree que esta acumulación de hierro puede ser un factor que contribuye a la muerte de las neuronas a través de la generación de daño oxidativo.

La acumulación de hierro ocurre porque hay una disfunción en el transporte de este elemento en el cerebro, el cual normalmente es controlado y preciso (homeostasis). En la enfermedad de Parkinson, el transporte de hierro se vuelve disfuncional, acumulándose en la sustancia negra, lo que puede causar daño oxidativo en las neuronas y conducir a su muerte.

En los últimos 10 años, en nuestro laboratorio, en la Universidad de Chile, hemos estado estudiando la relación entre la neuroinflamación y la acumulación de hierro y cómo estos procesos participan en la muerte de las neuronas (4).

Hemos sido los primeros en demostrar que la neuroinflamación generada en el cerebro es capaz de alterar la homeostasis de hierro, promoviendo su acumulación en las células nerviosas, generando daño oxidativo y finalmente la muerte de estas. A su vez, hemos reportado que la acumulación de hierro favorece la activación de las células inmunitarias del cerebro generando una mayor neuroinflamación.

Los resultados de estas investigaciones nos indicarían que ambos procesos actuarían en sinergia, promoviendo el desarrollo y progresión de la enfermedad. Esta información es relevante y valiosa para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que nos permitan frenar su avance. 

Actualmente, estamos en la búsqueda de fármacos que actúen sobre la neuroinflamación y la acumulación de hierro con la esperanza de ralentizar o detener la progresión de la enfermedad de Parkinson (5).

Finalmente, aunque el envejecimiento es un factor de riesgo importante para la enfermedad de Parkinson, también es importante recordar que el envejecimiento en sí mismo no es una enfermedad. Algunas personas pueden envejecer sin experimentar cambios significativos en su salud, mientras que otras pueden desarrollar problemas de salud crónicos como la enfermedad de Parkinson, por lo cual es importante llevar un estilo de vida saludable, mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente, para ayudar a prevenir o retrasar el desarrollo de la enfermedad de Parkinson y otros problemas de salud relacionados con la edad.

Referencias

  1.  Ascherio A, Schwarzschild MA. The epidemiology of Parkinson’s disease: risk factors and prevention. Lancet Neurol. 2016;15(12):1257-72.
  2. Leiva AM, Martinez-Sanguinetti MA, Troncoso-Pantoja C, Nazar G, Petermann-Rocha F, Celis-Morales C, et al. [Parkinson’s Disease in Chile: Highest Prevalence in Latin America]. Rev Med Chil. 2019;147(4):535-6.
  3. Vial F, Delgado I, Idiaquez JF, Canals F, Chana-Cuevas P. Epidemiology of Parkinson’s Disease in Chile. Neuroepidemiology. 2021;55(5):393-7.
  4. Urrutia PJ, Borquez DA, Nunez MT. Inflaming the Brain with Iron. Antioxidants (Basel). 2021;10(1).
  5. Garcia-Beltran O, Urrutia PJ, Nunez MT. On the Chemical and Biological Characteristics of Multifunctional Compounds for the Treatment of Parkinson’s Disease. Antioxidants (Basel). 2023;12(2).

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