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Dr. Enrique Jadresic recibirá el premio Martin Symonds “Man of Good Conscience Award 2024”

Tiempo de lectura: 20 minutos
Redacción CienciaEnChile
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La distinción al académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, otorgada por la Association of Women Psychiatrists, se instauró en el 2000 para honrar a hombres que cumplieran el criterio de ser un “Hombre de Buena Conciencia”. El término fue acuñado por la psiquiatra Leah J. Dickstein, en 1991, para identificar y honrar a varones líderes de opinión que, reconociendo los problemas de prejuicios de género, están dispuestos a apoyar activamente que las mujeres reciban un trato equitativo, ayudando y recomendando a aquellas que están dispuestas a asumir roles de liderazgo.

La distinción, que lleva el nombre del psiquiatra estadounidense Martin Symonds, quien a lo largo de su vida personal y profesional personificó el espíritu y la letra de este galardón, recayó por primera vez en un profesional no estadounidense, el prof. chileno Enrique Jadresic, académico del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Norte de la Facultad de Medicina.

El doctor Jadresic se manifiesta muy agradecido por esta distinción, que se entrega en el marco del Congreso Anual de la American Psychiatric Association, iniciativa que incluye “varias actividades satélites, una de las cuales es la reunión anual de la Women’s Psychiatric Association de Estados Unidos”. Dicha asociación. instauró este premio en el año 2000, el que “está destinado a identificar y homenajear profesionales hombres médicos que hayan visibilizado la necesidad de que las mujeres asuman roles de liderazgo, de que tengan oportunidades”, indicó.

Al reflexionar sobre los motivos que lo llevaron a recibir este nombramiento, el doctor Enrique Jadresic no duda en mencionar a su madre, Mimí Marinovic, profesora titular de Artes en las universidades Católica y de Chile. “Para mí es muy natural que las mujeres ocupen roles relevantes en todos los ámbitos. En mi casa mi mamá no estuvo subordinada a lo que dijera mi papá -el doctor Víctor Jadresic Vargas-, muy por el contrario; él estimulaba mucho la carrera de mi madre, la apoyaba para que asumiera roles de liderazgo”.

En ese sentido, el doctor Enrique Jadresic fue uno de los fundadores del grupo de trabajo de salud mental de la mujer en la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía de Chile, Sonepsyn, y, posteriormente, participó de otro dedicado a la salud mental perinatal. “Yo soy uno de los más felices con la visibilidad que ha tenido el tema de aumentar la presencia de la mujer en cargos relevantes. Por ejemplo, los principales cargos de la actual directiva de esta sociedad son ocupados por mujeres (…) su presidenta, la doctora Daniela Gómez; la secretaria general, doctora María Loreto Cid, y la tesorera, doctora Gloria Gramegna. En lo que se refiere a nuestra casa de estudios, cabe recordar a la doctora Graciela Rojas, quien fue la primera directora mujer de la Clínica Psiquiátrica Universitaria y del Hospital Clínico Universidad de Chile”.

En el ámbito académico, su investigación clínica se ha desarrollado en áreas como la depresión y los aspectos emocionales vinculados al ciclo vital femenino: etapa premenstrual, período perinatal y climaterio. Realizó investigaciones colaborativas junto a la dra. Rojas caracterizando, por una parte, a las madres que sufren de depresión y, por otra, la integración de las prestaciones de salud mental dirigidas a mujeres en la atención primaria chilena.  “Cuando partí el primer estudio de la depresión postparto, en los años ’90, era un tema muy desconocido; en el 2018, una publicación de la doctora Rojas mostraba que sólo un tercio de las madres con esta depresión recibía tratamiento. Y a fines del año pasado salió el resultado de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género, que mostró que actualmente el 60% de las mujeres con este diagnóstico está recibiendo tratamiento. Es una necesidad que se ha visualizado, y muchas psiquiatras jóvenes están interesadas en ella”.

Desde su experiencia, ¿cuáles son las áreas en las que se puede generar mayor investigación en términos de salud mental de la mujer?

Una de las áreas que está concertando mayor interés en este minuto es el trauma perinatal. Hace 20 años se hablaba solo de depresión postparto; hoy se está reconociendo que el espectro de patologías que pueden presentarse en el período perinatal va más allá de eso; y se ponen de relieve el trauma perinatal, los trastornos de ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria y los problemas asociados al uso de sustancias en el período grávido/puerperal. Otros temas emergentes se relacionan con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que en realidad debería llamarse de interrupción legal del embarazo, porque no es voluntaria en el sentido de que no cualquiera puede invocarla, sino que depende del cumplimiento de las causales”.

Conocimiento que derriba mitos

Además, destaca avances como el advenimiento en Estados Unidos de un nuevo medicamento de uso exclusivo para el tratamiento de la depresión postparto, llamado Zuranolona, “que ha despertado harto interés entre los especialistas, pero cuesta el equivalente a un millón de pesos diarios, y su administración es por dos semanas, por lo que alcanza los 14 millones de pesos. Está por verse si va a encontrar su lugar en el repertorio terapéutico de los doctores, porque para estos casos hay tratamientos bastante más al alcance de toda la población, mucho más económicos y efectivos. Por ejemplo, en los casos más leves se puede avanzar sólo con psicoterapia; en los más graves es imprescindible usar fármacos y, en otros, se usan las dos alternativas. En eso también hemos avanzado. Cuando yo era becado se le prestaba escasa atención a las mujeres que tenían problemas emocionales en el embarazo y el postparto: los ginecólogos las derivaban al psiquiatra y estos a los ginecólogos; incluso, cuando me titulé existía el mito de que las embarazadas no tenían problemas de salud mental, porque por el solo hecho de estar gestando su salud mental tendía a mejorar. Eso era una tremenda invisibilización del tema y hoy hay múltiples estudios que muestran su relevancia. De hecho, el doctor Rubén Alvarado -actualmente académico de la Escuela de Salud Pública- y yo, lideramos los primeros estudios a nivel mundial, llevados a cabo en países no desarrollados, para demostrar la prevalencia y la incidencia de depresión perinatal, con seguimiento de voluntarias embarazadas, para ver la frecuencia de esta patología durante la gestación. A su vez, validamos la Escala de Depresión Postparto de Edimburgo que se usa hoy en día en la Atención Primaria, y Chile es uno de los países donde más se utiliza. Es probable que el hecho de que el tratamiento de la depresión postparto haya pasado, desde un tercio de los casos en el 2018 a un 60% en 2023, tenga que ver en parte con el uso rutinario a nivel país de esta herramienta, que nosotros validamos muchos años antes que en España.

– ¿A qué atribuye que haya madres que todavía no acceden a estas terapias cuando las necesitan?

Yo creo que ahí hay múltiples factores, desde temas prácticos, como no poder consultar porque no tienen con quién dejar a sus hijos; a veces -aunque cada vez menos- es el prejuicio ante visitar a un psiquiatra y también puede ser que hay pacientes que temen usar medicamentos durante la lactancia, pero actualmente hay fármacos completamente seguros y confiables para usar en esa etapa. Falta mucho todavía, pero el sistema de salud público ha hecho grandes avances, a los que la Universidad de Chile tiene una valiosa tradición de aportar a través de la generación de conocimiento de su cuerpo académico.

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