Doctora en Genética de Brasil sobre la Ciencia: “Me motiva saber que cada día sucederá algo nuevo”

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Lleva cuatro años residiendo en Chile y dice ya sentirse como en su hogar. “Postulé a un doctorado en la Universidad Católica del Maule y pasé la selección. Creo que fui valiente, porque me vine a Talca con mi esposo y mis tres hijos”, recuerda la ahora doctora en Genética, Vivan DÁfonseca Da Silva, oriunda de Brasilia, en Brasil. “Están muy acostumbrados”, recalca con serenidad respecto a su familia.

DÁfonseca, profesora de la Facultad de Medicina de la UCM y autora de contundentes investigaciones, se ha zambullido en el último tiempo en dos líneas investigativas: la Genética y el Genoma de microorganismos, por un lado, y la Genética y la Genómica del cáncer, por otro. Observadora aguda de los llamados biomarcadores del cáncer, como sustancias o procesos indicativos de la presencia de la enfermedad en el cuerpo, la científica repasa su notable trayectoria.

¿Cómo fueron los inicios de su carrera?

Inicié mis actividades científicas en 2002, cuando comencé mi pregrado en Biología. En ese momento, tuve la oportunidad de trabajar en una gran empresa brasileña de investigación llamada EMBRAPA, del portugués Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuaria. Éste fue mi primer contacto con la Biología Molecular y la Genética. Me dediqué a proyectos que se enfocaron en la modificación genética de plantas de tabaco, con foco en generar resistencia al estrés hídrico. Desde el pregrado tuve contacto con el mundo de la investigación y realmente decidí seguir en él. Sin embargo, mi enfoque siempre ha sido el área de la biomedicina. Durante mi magíster y doctorado pude trabajar con genética y genómica de bacterias patógenas y finalmente en mi primer postdoctorado pude iniciar experimentos en el área de epigenética del cáncer.

¿Qué diría usted que motiva su trabajo científico?

Me motiva saber que cada día sucederá algo nuevo. La ciencia es muy dinámica. Cada día son nuevos retos, nuevas preguntas, nuevas estrategias. También me motiva la búsqueda del conocimiento; te mantiene actualizado y conectado con el mundo. No puedo imaginar la rutina dinámica que ofrece la ciencia en otras áreas, no con la misma intensidad.

¿Qué cosas fueron relevantes, situaciones o personas, al momento de optar por seguir la ciencia como carrera y durante su formación como científica?

Siento que la curiosidad por saber cómo funcionan las cosas y mi deseo de aportar algo concreto al mundo fueron las dos cosas más importantes que me llevaron a optar por hacer ciencia. Siempre quise hacer algo que pudiera impactar la vida de las personas de manera concreta y esa sigue siendo mi inspiración diaria. Descubrí que la ciencia me podía llevar a hacer algo por la sociedad. La ciencia nos habla de los problemas, de las necesidades de las personas y ver que la gente en general espera de nuestro trabajo una respuesta para su vida es realmente algo que me motiva.

¿Qué líneas de investigación desarrolla actualmente?

Trabajo con Genética y Genómica de microorganismos patógenos y de cáncer, todo enfocado en Bioinformática. A través de la Bioinformática logré hacer la conexión entre las áreas mencionadas. Esta línea la trabajo desde el magíster, empecé con los microorganismos patógenos de animales y actualmente me dedico a los microorganismos de interés clínico. La parte de cáncer también la he desarrollado realizando la minería de datos biológicos que se encuentran en repositorios públicos, para encontrar nuevas dianas genéticas para el estudio de ciertos tipos de cáncer.

¿Cuál diría usted sería el mayor logro en su carrera científica?

Puedo mencionar algunos. Primero, haber completado mi doctorado. Cualquiera que esté haciendo un doctorado sabe lo que significan las palabras sacrificio y resiliencia. Fue una etapa muy compleja, vivía lejos de mi familia, no tenía mucha experiencia de vida y fue un cambio de vida muy grande para mí. Saber que hice esto me llena de orgullo. Segundo, vivir en Chile también es un logro por las mismas razones mencionadas y tiene un peso aún mayor. Por un lado, extraño mucho a mi familia y todo lo que he vivido en mi país, y por otro, estoy muy orgullosa de aportar científicamente a otro país. Finalmente, el logro más reciente y creo que el más grande de todos fue convertirme en profesora de la Facultad de Medicina de la UCM. Este logro siempre ha sido parte de mis planes y lograrlo me llena de alegría y motivación.

¿Cómo proyecta su trabajo científico?

Tengo proyecciones a mediano y largo plazo. Pretendo aprobar proyectos en mis líneas de investigación, formar capital humano en las líneas en las que me desempeño, seguir publicando mis trabajos y hacer que mi trabajo sea visto no solo a nivel nacional, sino también internacional. Por supuesto, todas estas proyecciones requieren tiempo y dedicación, y estoy trabajando en ello. También tengo la intención de hacer una pasantía en el extranjero y mejorar los aportes científicos entre mis colaboradores.

¿Qué mirada tiene usted sobre el desarrollo de la ciencia en Chile?

Veo a Chile con un enorme potencial para convertirse en un referente en investigación en América Latina. Aquí hay oportunidades que no se encuentran fácilmente en otros países, se reconoce y se valora el conocimiento de los profesionales en sus áreas de formación. Tal reconocimiento es un paso importante para establecer una base científica sólida. La inversión en capital humano y los recursos para hacer ciencia son muy importantes para el desarrollo científico y tecnológico de un país.

¿Qué mensaje entrega a las nuevas generaciones para que se motiven a seguir una carrera científica?

Mi mensaje es que la gente trate de hacer lo que le gusta, que trabaje por placer y no por obligación. Para hacer ciencia solo se necesita curiosidad, ganas de aprender cada vez más, creatividad y un poco de perseverancia. La ciencia es cada vez más inclusiva y necesita de nuevas personas que tengan pasión y ganas de contribuir a una sociedad mejor.