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Directora Nacional del INIA conversó sobre desafíos de la seguridad alimentaria y destacó al XIV Simposio Internacional de Recursos Genéticos de América y el Caribe (SIRGeAC)

Tiempo de lectura: 20 minutos
Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país.

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias tiene 59 años de historia, es dependiente del Ministerio de Agricultura y en la actualidad es dirigido por Iris Lobos Ortega, quien es Doctora en Alimentación y Medio Ambiente. Con ella conversamos sobre los desafíos de INIA y el próximo Simposio Internacional de Recursos Genéticos 2023.

SIRGeAC 2023 contará con un grupo selecto de renombrados expertos en los campos de microbiología, zoología y botánica, que se han unido a esta iniciativa, aportando su vasta experiencia desde diversas partes del mundo, como Colombia, México, Finlandia, Brasil, Reino Unido, Países Bajos, Perú y Chile.

 ¿Podría compartir los objetivos principales y los desafíos que están definiendo actualmente las directrices de su gestión?

El principal objetivo de INIA es contribuir a aumentar la soberanía y seguridad alimentaria. Esto implica garantizar el acceso a alimentos de calidad y nutritivos para toda la población, cuidando al mismo tiempo nuestros recursos. Hoy en día, enfrentamos el reto de producir más con menos: menos suelo, menos agroquímicos, menos fertilizantes, pero para una población en crecimiento.

En este marco general, hemos establecido cuatro misiones específicas: avanzar en una producción agrícola más limpia, disminuyendo la huella hídrica, química y de carbono; conservar y proteger la biodiversidad productiva del país; diversificar la matriz agroalimentaria y fortalecer la vinculación con el medio y la transferencia tecnológica.

La primera se relaciona con consolidar una producción agrícola nacional menos contaminante, y con el desarrollo de variedades de cultivos adaptadas a las nuevas condiciones climáticas del país. Nuestra agricultura demanda variedades que requieran menos agua, sean menos dependientes de químicos y resistentes a enfermedades, por ello el INIA se enfoca fuertemente en esa materia.

Por otro lado, nuestra segunda misión es un aspecto clave que discutiremos más en el simposio, porque si no somos capaces de preservar nuestra biodiversidad, corremos el riesgo de perderla. Chile es conocido por su diversidad climática y desde el desierto hasta la Patagonia, posee una rica variedad de flora endémica y cultivos únicos. Al conservar y analizar estas especies, podemos encontrar soluciones a los problemas actuales, aprovechando siglos de adaptación natural.

 

 

Sobre la biodiversidad, en su opinión, ¿cuánto hemos avanzado en conocer y conservarla? ¿Hay esfuerzos nacionales consistentes en este sentido?

 No hemos avanzado tanto como se necesita ya que, lamentablemente, nuestros esfuerzos suelen ser reactivos, dependiendo de financiación y proyectos específicos. Sin embargo, para avanzar en este punto no basta con conservar la biodiversidad, sino que necesitamos un esfuerzo nacional más sostenido en investigación y desarrollo para preservar la rica biodiversidad del país en su totalidad. Este es el gran desafío que enfrentamos como nación.

En este sentido, el año pasado presentamos al Ministerio de Ciencias nuestras misiones estratégicas (4) y cómo estas definiciones contribuyen a la soberanía y seguridad alimentaria del país, mediante la conservación y preservación de la diversidad biológica. El Ministerio de Ciencia reconoció la importancia de estas metas y nos otorgó el financiamiento para avanzar en el tema.

 En 2023, el Ministerio de Ciencias nos proporcionó un financiamiento de $1.063 millones de pesos para investigar estos objetivos específicos. Actualmente, ya estamos trabajando en estos proyectos para el año 2024 y el presupuesto asignado es ligeramente superior, alcanzando los $1.090 millones de pesos. Este apoyo económico es crucial para el avance de nuestras investigaciones en estas áreas claves de conservación y transferir ese conocimiento a los productores y agricultores nacionales.

 ¿Cómo pueden los recursos genéticos contribuir a la resiliencia y sostenibilidad de la agricultura en América y el Caribe?

 Los recursos genéticos son fundamentales para las soluciones basadas en la naturaleza, y es una idea que ha ganado popularidad en diversos sectores. Estos recursos, incluyendo plantas, animales y microorganismos, son esenciales para desarrollar cultivos más resistentes a enfermedades y plagas, lo que resulta en un uso reducido de químicos. En este campo, hemos logrado avances significativos. Por ejemplo, hemos desarrollado una variedad de arroz que requiere un 50% menos de agua y no depende de sistemas de inundación. También hemos creado variedades de trigo resistentes a enfermedades y uvas con mayor durabilidad en el transporte, así como una raza ovina adaptada a climas secos, ideal para regiones áridas.

 Además, hemos inaugurado el primer Centro Nacional de Bioinsumos, donde utilizamos probióticos endófitos y hongos entomopatógenos para fomentar un crecimiento saludable de las plantas y controlar plagas. Estos bioinsumos, disponibles en formatos accesibles para todo tipo de productores, representan una alternativa ecológica y eficiente al uso convencional de agroquímicos.

 

 

Estos avances son cruciales no solo para la innovación agrícola, sino también para abordar los desafíos de la producción en diferentes contextos climáticos y necesidades territoriales, ofreciendo soluciones adaptadas a distintas necesidades y escalas de producción, desde la pequeña agricultura familiar hasta productores de gran tamaño.

 ¿En relación con el contexto nacional, cómo ve el futuro de los recursos genéticos en la agricultura de Chile?

 Los recursos genéticos son cruciales como base para desarrollar soluciones sostenibles a los problemas agrícolas, y es una convicción que está tomando fuerza. Sin embargo, conservar nuestro patrimonio genético es esencial para implementar estas soluciones.

Los recursos genéticos, hablamos de plantas, animales y microorganismos, han evolucionado naturalmente durante años, por ende, poseen información y una oportunidad valiosa para desarrollar cultivos más resistentes a enfermedades y plagas, reduciendo así la necesidad de aplicar químicos.

En cuanto al contexto nacional, tanto universidades como institutos de investigación, enfrentamos desafíos comunes, como la falta de inversión en investigación y desarrollo y la limitación de recursos. En este sentido la diferencia de INIA es la transferencia y extensión tecnológica a todos los actores de la agroindustria, asegurando que la investigación llegue a los agricultores para su aplicación práctica.

 La investigación en Chile se ve limitada por financiamientos de corta duración, lo que dificulta la continuidad y el desarrollo a largo plazo. Sin embargo, hay esperanza con el compromiso del gobierno de aumentar la inversión en investigación y desarrollo al 1% del PIB, lo que podría mejorar significativamente este panorama. Nuestro objetivo es asegurar un futuro sostenible en el sector agropecuario, a pesar de los desafíos actuales.

 ¿Qué representa para el INIA ser parte del SIRGeAC 2023?

Para INIA y el equipo de Recursos Genéticos, es un orgullo organizar por segunda vez este simposio internacional, y contar con los mejores expositores del mundo en Chile. Este año se incluyó una jornada de capacitaciones, lo que enriquece el programa aún más; una idea de los investigadores Érika Salazar y Jean Franco Castro, que encabezan las gestiones de INIA como organizadores, junto a la Universidad Austral de Chile.

En cuanto a lo que presentaremos en SIRGeAC 2023, este año abordaremos la importancia de la Red de Bancos de Germoplasma de INIA, que son esenciales tanto para la comunidad nacional como internacional. Actualmente, contamos con cinco bancos de germoplasma que albergan 49.000 muestras de recursos fitogenéticos, incluyendo semillas y plantas. Además, poseemos lo que podríamos llamar un ‘Arca de Noé’ moderna: un banco base situado bajo un cerro, diseñado para ser resistente incluso a un ataque nuclear. Este banco garantiza la preservación de nuestras semillas de cultivos y flora endémica en caso de un desastre extremo.

 Además de dar a conocer estos bancos y su valor para la estrategia del país, presentaremos nuestros avances en cultivos como el arroz y los bioinsumos desarrollados; variedades ovinas inscritas, incluyendo una raza adaptada a las condiciones del archipiélago de Chiloé, otra adaptada a condiciones de secano, y las investigaciones vigentes en control biológico a base de microorganismos conservados por INIA.

¿Finalmente, qué mensajes usted le daría a la comunidad científica sobre los recursos genéticos y la importancia que tiene?

Es fundamental reconocer la importancia de la diversidad genética en los cultivos para asegurar la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición de la población actual y futura. Además, es vital que dicho conocimiento pueda ser transferido a los productores y agricultores, considerando a la agricultura familiar y los pueblos originarios, ya que cumplen un rol importante en el abastecimiento de alimentos a todas las familias chilenas.

En cuanto a mi interés personal en esta área, me apasiona trabajar para que los resultados de nuestras investigaciones lleguen a las personas. Mi enfoque y trayectoria como investigadora, previo a mi rol como directora nacional, está en el valor agregado y diversificar la canasta, etapa final de la investigación que tiene como objetivo que lo producido sea finalmente consumido por la sociedad.

Me interesa que el consumidor esté bien informado sobre lo que come y cómo se produce, lo que a su vez impulsa avances en áreas como el bienestar animal y la protección del medio ambiente. Entender el proceso completo de investigación es crucial; desde la recolección de recursos genéticos hasta su transformación en alimentos y su consumo, es una cadena interconectada que impacta directamente en la seguridad alimentaria, en la salud y el bienestar de las familias chilenas.

Sobre SIRGEAC 2023

El XIV Simposio Internacional de Recursos Genéticos de América y el Caribe (SIRGeAC), es organizado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), y la Universidad Austral de Chile. Se realizará entre el 13 y el 15 de diciembre en la ciudad de Valdivia, gracias al apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID FOVI 220099), proyecto “Alianza internacional para la implementación de estrategias innovadoras para explorar el potencial de los recursos fitogenéticos conservados en bancos de germoplasma”, y Fomento Los Ríos, proyecto  “Innovaciones con los recursos genéticos: de las Américas y el Caribe a la Región de Los Ríos.”

Más información e inscripciones en: www.sirgeac2023.com

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