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Día Mundial de la Eficiencia Energética

Tiempo de lectura: 20 minutos
Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país.

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Se trata de reducir el consumo energético mediante un uso razonable y sostenible de la energía.

En 1998, en la Primera Conferencia Internacional de la Eficiencia Energética que se realizó en Austria, surgió la idea de que, cada 5 de marzo se conmemorara el Día Mundial de la Eficiencia Energética, con el objetivo de promover el uso racional y eficiente de los recursos energéticos para contribuir a mejorar la productividad, la competitividad económica y la calidad de vida de las personas, y reducir las emisiones de contaminantes.

La eficiencia energética tiene beneficios asociados como, la reducción del deterioro ambiental gracias a la disminución de las emisiones de gases contaminantes como el C02; el aumento de la equidad social ya que cualquier ahorro para los sectores de más reducidos ingresos representa comparativamente casi 4 veces más que para los sectores más pudientes; y la innovación tecnológica en la construcción, en la gestión urbana, en el transporte, en los artefactos y equipamiento de uso generalizado en áreas como minería, industria, comercio y vivienda. Según señala el Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC.

En Chile, en este 2021, luego de más de dos años de tramitación en el Congreso, se aprobó la primera Ley de Eficiencia Energética. En cuanto a los desafíos de esta Ley, el Ministerio de Energía determinó que, elaborarán un Plan Nacional de Eficiencia Energética cada 5 años, estableciéndose que, “el primero deberá contemplar una meta de reducción de intensidad energética de al menos un 10% al 2030 con respecto al año 2019. Abarcará la eficiencia energética residencial, estándares mínimos y etiquetado de artefactos, eficiencia energética en la edificación y el transporte, ciudades inteligentes, sectores productivos, educación y capacitación. Además, incluirá́ procesos participativos y será́ sometido al Consejo de Ministros para la Sustentabilidad”. Cabe decir, ésta normativa declara al hidrógeno, expresamente, como combustible y entrega atribuciones del Ministerio de Energía para normarlo y darle tratamiento de recurso energético.

Por otro lado, y en conversaciones con Ciencia en Chile, para Cecilia Hidalgo, doctora en Ciencias con Mención en Biología de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Naturales del 2006, es crucial que, se potencie la  eficiencia energética y se apueste  por fuentes de energía renovable en detrimento de los combustibles fósiles, como también que,  la comunidad este informada de los beneficios que conlleva un uso de la energía de manera responsable, de hecho, manifestó que, “el usar bien la energía de nuestro planeta es un trabajo que debemos hacer todos. Me parece extraordinariamente positivo lo que se está haciendo en Chile, el ampliar cada vez más el uso de la energía solar”.

La energía solar es la producida por la luz –energía fotovoltaica- o el calor del sol –termosolar- para la generación de electricidad o la producción de calor. Es inagotable y renovable, ya que procede del sol, se obtiene por medio de paneles y espejos.   “Aunque las plantas de paneles no sean lo más estético del mundo, vamos avanzando y creó que, a futuro se desarrollarán sistemas más exigentes y no tan invasivos en términos de espacio para tratar la energía solar, eso sería un lindo desarrollo científico” explicó la Dra. en ciencias biológicas.

Pero ¿Qué acciones contribuyen a la eficiencia energética?

Apagar las luces y dispositivos eléctricos cuando no se están utilizando; sustituir electrodomésticos antiguos por nuevos con certificación A y usarlos racionalmente; priorizar el transporte público o moverse en bicicleta; aprovechar la luz solar y realizar el mayor número de actividades posibles mientras la iluminación natural se encuentra disponible. El refrigerador es uno de los equipos que más consume energía eléctrica. Por ello, es importante verificar que la puerta siempre quede cerrada, no abrirlo innecesariamente.  Además de los beneficios medioambientales, estas acciones conllevan un ahorro económico para nuestro bolsillo.

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