Día internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

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Bioquímica manifestó su posición ante la brecha de género existente en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas que persiste desde hace años en todo el mundo.

Xaviera Hermosilla, Ciencia en Chile.- El 22 de diciembre de  2015, la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) estableció que, el 11 de febrero, sería la fecha que anualmente se conmemoraría el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con el propósito  de reconocer el rol crítico que juegan las mujeres y las niñas en la ciencia y la tecnología. Este Día es un recordatorio de que las mujeres y las niñas desempeñan un papel fundamental en las comunidades de ciencia y tecnología y que su participación debe fortalecerse.

Según datos de la ONU, menos del 30 % de los investigadores en todo el mundo son mujeres. Según un estudio de la UNESCO realizado entre 2014 y 2016 y publicado en 2019, solo alrededor del 30 % de todas las estudiantes escogen estudios superiores dentro del campo de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y matemáticas. “La brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años en todo el mundo. A pesar de que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado enormemente, estas todavía se encuentran insuficientemente representadas en estos campos” ONU.

Johanna Burgos.

Para Johanna Burgos, Bioquímica titulada en la Universidad Austral de Chile UACh y colaboradora del Centro de Estudios Científicos CECs, el enunciado de la ONU, tiene mucho significado, “todavía la brecha es muy amplia. Cada vez que veo en algún reportaje la lucha de mujeres emblemáticas en la historia de la ciencia me queda claro que ellas pavimentaron nuestra opción de desempeñarnos en ciencia. Por un lado he sido testigo del machismo de algunos pares y que por ejemplo en muchos casos se dificulta la maternidad por las pocas garantías laborales y porque si no produces quedas en desventaja, pero en mi caso personal, yo no he sentido un trato diferente por ser mujer, me he sentido valorada y apoyada por mi  entorno”.

La científica decidió dedicar su vida a la bioquímica ya que desde niña le llamo la atención la biología, “me parecía fascinante ver como ocurrían los procesos biológicos. En algún momento antes de entrar a la universidad leí como un grupo de investigadores realizaban manipulación genética y me pareció de otro mundo”. Actualmente se encuentra inmersa en el campo de la Biofísica, “ahora estudio la estructura y función de canales iónicos en diferentes epitelios en ratones, buscando la extrapolación a humanos”, explicó la bioquímica.

Comprendiendo las diversas dificultades que a muchas mujeres se les ha presentado, científicas como Johanna Burgos, no se han permitido cortar sus alas para lograr desempeñarse en lo que les apasiona. Para ella la ciencia es “una parte importante de mi vida. Es una lucha constante, muchas veces un poco ingrata, pero cuando obtienes resultados que te sorprenden en el laboratorio sientes una emoción que es difícil de explicar, sientes por decirlo de alguna forma, que todo es miel sobre hojuelas” manifestó la colaboradora del CECs.

Actualmente, solo 19 mujeres han ganado el Premio Nobel de física, química o medicina desde que Marie Curie lo obtuvo en 1903, en comparación con los más de 570 hombres que lo han recibido en estas áreas. Estas diferencias tan grandes, esta desigualdad tan profunda, no se dan por casualidad. Son demasiadas las niñas que se ven impedidas de avanzar por causa de la discriminación, los sesgos, las normas sociales y las expectativas que impactan la calidad de la educación que reciben y las disciplinas que estudian.

¡Feliz día internacional a todas las mujeres y niñas que se dedican a la ciencia!