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Destacado investigador internacional visitó Chile para exponer sobre el uso de los recursos genéticos del maíz

Tiempo de lectura: 20 minutos
Millaray Mariqueo
Periodista de la Universidad de Concepción, Licenciada en Comunicación Social. Con experiencia en Divulgación Científica, Sustentabilidad y Marketing Digital.

Con la charla “Uso de los recursos genéticos del maíz en los programas públicos de mejoramiento genético en Latinoamérica: retos y oportunidades” en el XIV Simposio Internacional de Recursos Genéticos para las Américas y el Caribe, el investigador Alberto Chassaigne, posicionó la importancia de estos cereales en escenarios de déficit hídrico.

Alberto cuenta con más de 27 años de experiencia en el ámbito del fitomejoramiento del maíz. Es Doctor en Producción de Semillas, Doctor en Ciencias Agrícolas y Magíster en Agronomía por la Universidad Central de Venezuela, además de poseer un título adicional de Ingeniero Agrónomo.

Durante 18 años, desempeñó labores en mejoramiento genético en una fundación con fines públicos pero de financiamiento privado, focalizándose en el maíz. Actualmente, lleva más de 10 años en Cimmyt en México, donde ha trabajado predominantemente como especialista en sistemas de semillas. Desde el año 2022, también se desempeña como curador del banco de germoplasma de maíz.

Cimmyt, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, constituye la base de mejoramiento genético en estos cereales, con presencia en más de 40 países, relaciones en múltiples convenios internacionales y una colección de más de 28.000 accesiones, consideradas como bienes de la humanidad. En consecuencia, la institución asume la responsabilidad de conservar y compartir este valioso patrimonio a nivel global.

Alberto comparte que su participación en este simposio es nueva, ya que, a lo largo de muchos años, se enfocó en el mejoramiento genético y, posteriormente, en sistemas de semillas. Su experiencia en recursos genéticos es más reciente, iniciándose en febrero de 2022 cuando asumió la responsabilidad del Banco de Germoplasma.

En relación con la actual crisis climática, destaca la importancia de estas iniciativas, ya que siempre se supo que el cambio climático y el calentamiento global eventualmente tendrían un impacto en los recursos genéticos.

Dentro de la vasta colección de 28 mil accesiones de maíz, Alberto señala la posibilidad de que algunas de ellas puedan servir como fuentes de resiliencia frente a los efectos climáticos. La tarea crucial radica en identificar estas variedades, entender cómo combinarlas y presentarlas de manera accesible a los agricultores. En este contexto, la integración completa entre los recursos fitogenéticos, los mejoramientos de planta y los sistemas de semillas es esencial. Este enfoque integral debe ser socialmente consciente, respetando las costumbres locales y orientado hacia mercados, ya sea a nivel local o más amplio.

Déficit hídrico

Haciendo hincapié en el déficit hídrico, Chassaigne señala que la mayoría de los esfuerzos se han centrado en la tolerancia a esta condición. Sin embargo, destaca la importancia de identificar los momentos clave durante el desarrollo del maíz en los cuales la falta de agua es insuperable. A lo largo de muchos años, el uso de marcadores moleculares ha permitido ubicar regiones que presentan o no tolerancia al déficit hídrico.

El calor también emerge como un factor crítico, especialmente durante la floración, ya que un calor intenso puede resultar en la muerte del polen, afectando la polinización y, en última instancia, la formación del grano. Chassaigne subraya que la sequía, el calor y las enfermedades son elementos cruciales a tener en cuenta. En este sentido, destaca la capacidad de abordar los desafíos asociados con patógenos más agresivos en regiones tropicales mediante el uso de recursos genéticos. Por ende, una estrategia efectiva sería la  combinación de estos recursos genéticos, orientada hacia la obtención de productos comerciales con condiciones de tolerancia a este tipo de estrés.

Desafíos actuales: establecer vínculos entre el sector público, privado y los agricultores

El investigador destaca como desafío fundamental la necesidad de establecer una conexión más estrecha con las demandas y necesidades de los agricultores. En muchos casos, el sector público y privado operan de manera independiente, lo que resulta en la marginación de ciertos segmentos de la población, ya que ambos sectores no pueden abarcar todas las áreas necesarias. La relación entre el sector público y privado debe funcionar de manera colaborativa, donde ambas partes obtengan beneficios y puedan abordar las necesidades específicas. Este desafío, según el investigador, no solo representa una tarea ardua, sino también una oportunidad valiosa. En este contexto, sugiere que los gobiernos deberían desempeñar un papel más facilitador que controlador.

Más allá de los avances en el ámbito científico, Alberto señala la importancia de fortalecer estos vínculos sin excluir al sector social. Reconoce que comprender a fondo los problemas de un territorio es esencial para encontrar soluciones efectivas. En este sentido, enfatiza la necesidad de adoptar un enfoque integral que abarque no solo los aspectos científicos, sino también las dimensiones sociales y territoriales de manera equitativa.

SIRGeAC 2023

“Mi objetivo principal en Chile es aprender y aportar en lo que pueda de lo que he aprendido en México durante mi trayectoria” el investigador finaliza señalando que ha podido pasar por distintas fases dentro de lo que es el producto del maíz, expertiz con la que aportó en este simposio, realizado en la Universidad Austral de Chile, Valdivia.

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