El Encuentro de Jóvenes Investigadores en Ciencias del Suelo nació en 2016 como respuesta a la necesidad de abrir espacios para estudiantes y científicos en formación. Después de recorrer Valdivia, Concepción y Coyhaique, la iniciativa celebrará sus diez años con una nueva edición en Frutillar
Entre el 18 y el 23 de octubre de 2026, Frutillar recibirá el cuarto Encuentro de Jóvenes Investigadores en Ciencias del Suelo (EJICS). La actividad marcará una década desde su primera edición y buscará reunir nuevamente a estudiantes de pregrado y postgrado, jóvenes científicos y especialistas de distintas universidades en torno al estudio, manejo y protección de los suelos.
Bajo el lema “Desde el Perfil al Paisaje: Conocimiento y Manejo Sostenible del Suelo”, el encuentro será organizado por la Universidad de Chile yla Universidad de Los Lagos con el patrocinio de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo, del Centro de Investigación de Suelos y Funciones Ecosistémicas de Chile (CISFECh) y el auspicio de Manejo de Suelo Regenerativo, Fundación Mapa y Morphos
El origen de un espacio para las nuevas generaciones
La historia de EJICS comenzó antes de su primera edición. Sus antecedentes se remontan a 2013, cuando la Universidad Austral de Chile, con el respaldo de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo, desarrolló el simposio “La Educación Superior sobre Suelos en Chile”.
En esa instancia se discutió la importancia de incorporar el conocimiento sobre el suelo y sus funciones ecológicas y productivas como un componente diferenciador en la formación de profesionales del área silvoagropecuaria.
La reflexión permitió identificar la necesidad de crear espacios donde estudiantes de distintas universidades pudieran presentar sus investigaciones, intercambiar experiencias y relacionarse con académicos de trayectoria consolidada. Aquella idea se convirtió en la semilla de un encuentro especialmente dirigido a las nuevas generaciones de las ciencias del suelo.
En 2016, el Centro de Investigación en Suelos Volcánicos (CISVo) de la Universidad Austral de Chile impulsó el primer Encuentro de Jóvenes Investigadores en Ciencias del Suelo en Valdivia. Desde entonces, EJICS se incorporó como una actividad formal de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo, con una vocación de continuidad bienal.
Cuatro años después, en enero de 2020, la Universidad de Concepción organizó la segunda edición en sus campus de Concepción y Chillán. El encuentro congregó a estudiantes e investigadores mediante presentaciones de trabajos y actividades de terreno. También se convirtió en la última actividad presencial de alcance nacional organizada en torno a las ciencias del suelo antes de la pandemia de COVID-19.
El reencuentro en la Patagonia
Si bien el compromiso para desarrollar la tercera versión de EJICS en la Patagonia se estableció en Concepción, la interrupción de las actividades presenciales extendió el tiempo de espera hasta la siguiente edición. Sin embargo, la necesidad de mantener espacios de formación e intercambio volvió a plantearse con fuerza durante el XIV Congreso Nacional de la Ciencia del Suelo, realizado en Valdivia en noviembre de 2022.
Entre sus principales conclusiones estuvo la importancia de continuar fortaleciendo la educación en suelos y la formación de personas capaces de comprender y proteger los recursos naturales.
Esa reflexión dio paso al tercer EJICS, desarrollado entre el 15 y el 18 de abril de 2024 en Coyhaique, bajo el lema “Relevando la importancia de los suelos desde la Patagonia”. La edición fue organizada por la Universidad Austral de Chile y la Universidad de Aysén, con el apoyo del Museo Regional de Aysén.
El encuentro recibió 59 trabajos científicos. De ellos, un 47 % abordó las funciones del suelo en los ecosistemas; un 9 % se concentró en la relación entre los suelos y la sociedad, y un 44 % presentó propuestas y desafíos vinculados con las ciencias del suelo. Todos los trabajos fueron expuestos oralmente, con el propósito de fomentar la discusión y facilitar la retroalimentación entre los participantes.
La programación también incluyó dos conferencias magistrales. La presidenta de la Unión Internacional de la Ciencia del Suelo, Laura Bertha Reyes Sánchez, abordó las amenazas y desafíos que enfrenta este recurso en un mundo cambiante. En tanto, Kate Tully, académica de la Universidad de Maryland, analizó los efectos de la intrusión de agua salada en las tierras agrícolas costeras.
Uno de los principales hitos de la edición de Coyhaique fue la realización del primer Concurso Nacional de Descripción de Suelos. La competencia se desarrolló en las modalidades individual y grupal y contó con ocho equipos representantes de las universidades de Aysén, Austral de Chile y de Chile.
La actividad permitió que estudiantes de pregrado y postgrado pusieran en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación y discutieran sus interpretaciones sobre la descripción y clasificación de perfiles de suelo.
Más allá de la presentación de investigaciones, uno de los rasgos distintivos de EJICS ha sido la combinación de conocimientos teóricos, actividades de terreno e intercambio entre estudiantes y especialistas de distintas universidades. Este modelo ha contribuido a fortalecer aprendizajes prácticos y a conectar disciplinas que estudian el suelo desde perspectivas agrícolas, forestales, ambientales, químicas, físicas y sociales.
Una comunidad que continúa creciendo
La edición de Coyhaique también abrió la discusión sobre la conformación de YECS Chile, un grupo de trabajo destinado a representar los intereses de jóvenes investigadores ante la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo y otras organizaciones.
La propuesta buscó ofrecer un espacio permanente de encuentro y diálogo, fortaleciendo los vínculos de una comunidad que, hasta entonces, se reunía principalmente durante congresos y actividades periódicas.
La trayectoria de EJICS evidencia así una evolución que ha ido más allá de la presentación de investigaciones. Con el paso de sus ediciones, la iniciativa ha incorporado actividades de terreno, concursos, conferencias internacionales y espacios de organización para jóvenes especialistas. También ha favorecido el intercambio entre universidades, generaciones y disciplinas.
La cuarta edición, proyectada para Frutillar, retomará ese recorrido e incluirá una nueva versión del Concurso Nacional de Descripción de Suelos. Al cumplirse diez años del primer encuentro, la cita permitirá observar cuánto ha crecido esta comunidad y cuáles son los desafíos que deberá enfrentar ante fenómenos como la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad, los incendios, la contaminación y el cambio climático.
El desafío de “visibilizar lo que no se ve”
Para Felipe Zúñiga, uno de los principales desafíos es despertar el interés por las ciencias del suelo desde las primeras etapas formativas y mantenerlo durante toda la trayectoria académica. A su juicio, esta tarea no debe limitarse a la educación superior, sino comenzar en las escuelas mediante iniciativas como Explora y extenderse hasta el fortalecimiento de investigadores e investigadoras de postdoctorado.