loader image

“Considero que el SIMCE es una herramienta sumamente útil, concebida como una guía para que los profesores ajusten sus estrategias de enseñanza”

Tiempo de lectura: 20 minutos
Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país.

Compartir publicación

A pocos días de haberse publicado los resultados del SIMCE 2023, que señalan la persistencia de desafíos en la educación media y la brecha de género en Matemáticas, así como los primeros indicios de recuperación del sistema educativo después de tres años en contexto de pandemia, CienciaenChile.cl entrevistó a la Dra. Cristina Rodríguez. Ella es directora Alterna del Núcleo Milenio para la Ciencia y el Aprendizaje (MiNSoL), especialista en Psicología del Desarrollo con enfoque en neurociencia cognitiva y necesidades específicas de apoyo educativo.

La Dra. Cristina Rodríguez, con su experiencia, ha optado por una perspectiva interdisciplinar para estudiar  el aprendizaje, Considera que el aprendizaje es uno de los procesos más complejos en el ser humano porque intervienen e interactúan entre sí conductas, mente, cerebro y también el ambiente, por lo que se requiere aproximaciones metodológicas diversas.

La investigadora de MiNSoL,  también es profesora titular en el Departamento de Diversidad e Inclusividad Educativa de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica del Maule. Doctora en Psicología; Programa en Neurociencia Cognitiva (Interuniversitario) Universidad de La Laguna.

El Simce es parte de las evaluaciones que se aplican en Chile, definidas en el Plan de Evaluaciones Nacionales e Internacionales, y corresponde a una medición estandarizada anual a todas y todos los estudiantes del país que cursan los niveles evaluados. Su objetivo es conocer los resultados educativos de los establecimientos, evaluando el logro de los contenidos y habilidades del Currículum Nacional

¿Cuál es su visión respecto a la educación?

Considero esencial entender no solo cómo enseñamos, sino también cómo aprenden nuestros estudiantes. En mi experiencia como investigadora y psicopedagoga, encuentro que este enfoque es crucial, aunque a menudo subestimado en el ámbito de la formación inicial docente. En Chile, por ejemplo, las mallas curriculares de las carreras de Educación no incorporan ramos suficientes sobre aprendizaje, por lo que los docentes en servicio no siempre conocen los procesos cognitivos a la base del aprendizaje. Sin lugar a dudas, esto  limita su capacidad para entender qué está ocurriendo cuando un niño tiene problemas para aprender  y, por tanto, para ajustar la instrucción de manera efectiva.

¿Cuál es su visión respecto a los resultados SIMCE 2023?

Hablando en términos estadísticos, podríamos interpretar este fenómeno como una regresión a la media. Cuando el resultado de una medida alcanza valores extremos, en la siguiente medida estos tenderán a acercarse a la media. Sin embargo, es notable como esta regresión ocurrió de manera relativamente rápida en apenas un año y poco, desde la bajada histórica experimentada en 2022. Si bien se ha producido una mejora, casi alcanzando los niveles previos registrados en 2018, es importante reflexionar sobre si este retorno a un estado previo en el que ya estábamos enfrentando problemas significativos de aprendizaje es tan positivo.

¿Cuáles problemas educativos observa al analizar los resultados SIMCE?

Por ejemplo, en segundo medio, prácticamente la mitad de los estudiantes no alcanzan los niveles mínimos en matemáticas, y aproximadamente un tercio enfrenta dificultades similares en comprensión lectora, algo muy parecido ocurre en 4º básico. Si nos entramos en los sectores más vulnerables, esta situación se vuelve aún más preocupante. La diferencia entre los grupos más vulnerables y menos vulnerables en segundo medio es de casi 100 puntos en matemáticas. De esto se infiere que el porcentaje de estudiantes del grupo más vulnerable que no alcanza los niveles mínimos en matemáticas supera con mucho el 50% promedio de todos los estudiantes. No estamos ante una nueva realidad, se trata de un problema estructural, ya que esta situación ya ocurría en las pruebas PISA de 2015, con un 72% de niños vulnerables que no alcanzaban los niveles mínimos en matemáticas, con un 48% que no lo hacía en lectura. Debemos abordar estas deficiencias estructurales con urgencia.

Otro aspecto relevante a considerar es la brecha de género en los resultados. Si analizamos los datos históricos desde 2013, observamos diferencias significativas entre niños y niñas en lectura y matemáticas. Por ejemplo, en lectura, los niños entre 2013 hasta 2018 presentaban una diferencia media de 10 puntos por debajo de las niñas. Este bajo rendimiento en lectura por parte de los niños se mantiene después de la pandemia. En el caso de las niñas, la diferencia media en ese periodo ronda los 2 o 3 puntos, pero después de la pandemia, la brecha se incrementó. Sin lugar a dudas, las diferencias en los patrones después de la pandemia requiere un análisis profundo. 

¿Cuál es su punto de vista sobre esta evaluación en particular?

Personalmente, considero que el SIMCE es una herramienta sumamente útil, concebida como una guía para que los profesores ajusten sus estrategias de enseñanza. En otras palabras, es fundamental comprender que lo verdaderamente importante radica en la interpretación que hacemos de los datos. Utilizar la evaluación simplemente para clasificar está lejos de ser ideal; sin embargo, emplearla como punto de partida para tomar medidas es altamente beneficioso. De hecho, contar con estos datos nos permite ser conscientes de lo que está sucediendo en tiempo real y adoptar acciones rápidas y efectivas.

Es crucial que las escuelas aprovechen esta información de manera efectiva. En mi opinión, estas evaluaciones deben ser conservadas, ya que son fundamentales para comprender y abordar las necesidades específicas de los estudiantes. Es posible que se requieran ajustes, y la participación de especialistas, investigadores y profesores en servicio podría mejorar aún más la relevancia y eficacia de estos instrumentos. 

¿Cuál es el papel del SIMCE y la PAES en el sistema educativo, y cómo permiten identificar el aumento de las brechas educativas en el país?

En cuanto a la comparación con los datos de la PAES, considero que ambas evaluaciones tienen sus propias funciones y aplicaciones. Sin embargo, ambos instrumentos  y los datos que se recaba de ellos son igualmente importantes. La información que emana de estos instrumentos ofrecen una visión integral del panorama educativo y revelan deficiencias significativas que deben abordarse. 

Es evidente que existen brechas significativas en el rendimiento educativo, especialmente en función del nivel socioeconómico. Las diferencias entre los grupos más y menos vulnerables son alarmantes, y es crucial tomar medidas concretas para cerrar estas brechas. Si bien los resultados pueden resultar incómodos, son un reflejo necesario de la realidad, y es importante utilizarlos como punto de partida para implementar estrategias de intervención efectivas. Si no tomamos medidas preventivas serias para abordar estas disparidades, es poco probable que veamos mejoras sustanciales en las evaluaciones posteriores, como la PAES. En resumen, lo que realmente importa es cómo actuamos ante estos datos y cómo nos comprometemos a implementar cambios significativos en el sistema educativo.

Desde su enfoque de investigación ¿Cómo se abordan estos temas?

Hay dos aspectos clave que estamos abordando en el Núcleo Milenio para la Ciencia del Aprendizaje. En primer lugar, consideramos fundamental la formación de docentes en servicio y en formación con información basada en evidencia empírica. Nos esforzamos por proporcionarles a los alumnos de educación superior y a los profesores en ejercicio cursos  cuyos contenidos estén respaldados por investigaciones sólidas y testadas empíricamente. Si bien comprendemos que la evidencia empírica no siempre es consistente, es preferible tener estrategias con alguna evidencia respaldada por investigación que utilizar otras que directamente carecen de ella, o peor van en el sentido opuesto. Este enfoque nos permite tomar decisiones informadas y basadas en datos, lo cual es fundamental para la mejora continua del sistema educativo.

¿Qué podemos hacer para implementar medidas que mejoren esto para el próximo año? 

Esa debería ser la perspectiva cuando observamos los resultados. Se debería trabajar en diferentes niveles. Se requiere tomar decisiones políticas, hay problemas estructurales persistentes que trascienden a lo que hace un profesor o un colegio. Por ejemplo, la ratio profesor-alumno en Chile es alta. En otros países, por ejemplo, en España, la ratio profesor alumno en los colegios públicos ronda 1:25 en aula, es decir, por cada profesor hay 25 alumnos. Adoptar una perspectiva preventiva de identificación de bajo rendimiento en sectores vulnerables.  A otro nivel, los colegios deben utilizar esta información para realizar un diagnóstico y determinar prioridades, no todos los problemas pueden resolverse al mismo tiempo. Los profesores igualmente deben buscar en los datos qué aspectos podrían modificarse Los resultados indican si los niños están aprendiendo más o menos durante cierto período de tiempo, hay que aprovechar la información.

¿Respecto a la calidad de los docentes y el resultado SIMCE?

La evaluación de la calidad docente en el ámbito del lenguaje y las matemáticas en el país es un tema complejo y multidimensional. La calidad no se puede medir únicamente por los resultados de los estudiantes en pruebas estandarizadas como el SIMCE, ya que va más allá de los puntajes obtenidos. La calidad de un profesor también se refleja en su capacidad para adaptar sus estrategias de enseñanza a la diversidad de su aula y para compensar las brechas de aprendizaje que puedan existir, especialmente en entornos más vulnerables.

En muchos casos, los profesores en sectores vulnerables enfrentan desafíos adicionales, como la escasez de recursos y falta de oportunidades de aprendizaje fuera del aula. Estos factores influyen significativamente en el rendimiento académico de los estudiantes. Es importante no olvidar que el aprendizaje involucra muchos procesos neuronales, cognitivos, emocionales, etc. Para potenciar la calidad educativa, debemos capacitar a los docentes para entender y manejar estos procesos durante la enseñanza. Las emociones, por ejemplo, juegan un rol crucial, pero se abordan escasamente.

 

¿Cómo las emociones afectan el aprendizaje? 

Es fascinante observar cómo la emoción interactúa con los recursos cognitivos de un niño. Por ejemplo, cuando un niño está ansioso, su preocupación por equivocarse o por no saber como hacer una tarea escolar puede distraerlo por completo de la tarea en cuestión. En lugar de concentrarse en resolver el problema, su mente está ocupada con pensamientos negativos y preocupaciones, lo que dificulta su capacidad para aprender y desempeñarse adecuadamente.

A pesar de la importancia que tiene comprender el papel de las emociones en el aprendizaje, este aspecto ha sido estudiado de manera limitada. Creemos que investigar esta interacción entre emociones y cognición puede proporcionar información valiosa para comprender mejor el proceso de aprendizaje.

¿Qué les diría a los docentes respecto a la evaluación SIMCE?

Respecto a los docentes, insistir en la idea de que los datos que nos proporciona SIMCE deben tomarlos simplemente como una “input” para su planificación. Mi recomendación para los establecimientos es que utilicen esta información para diseñar un plan de prioridades e implementar estrategias que les permita ir alcanzando pequeñas metas poco a poco. Es importante que los docentes y el establecimiento vean en la formación continua una oportunidad para incorporar nuevos elementos  en sus prácticas pedagógicas. 

Compartir publicación

Etiquetas de esta publicación

Artículos
relacionados