Más allá de estos desafíos técnicos y de mercado, Pérez subrayó que el impacto último de este trabajo científico se mide en el bienestar de las personas y los territorios vitivinícolas: “Lo que quisimos comunicar es que la ciencia que pretendemos hacer en VitiScience impacta también la vida cotidiana de las personas, a través de las industrias de la producción de uva de mesa y de vino. Buscamos mejorar la productividad y la economía del país, porque son rubros muy importantes para la agricultura, pero también el empleo y el bienestar de las personas en su territorio”.
La actividad continuó con una mesa redonda sobre los desafíos y oportunidades para la investigación aplicada en viticultura y enología, con la participación de Esperanza Garrido (Fundación para la Innovación Agraria, FIA), Rodrigo Cruzat (Consorcio Tecnológico Biofrutales S.A.) y Manuel Flores (Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos), moderada por la Dra. Natalia Brossard, Directora Alterna de VitiScience y profesora de Agronomía UC. Los panelistas coincidieron en la necesidad de formar profesionales con competencias que vayan más allá de la viticultura clásica, como la digitalización, análisis climático y comprensión del consumidor— y relevaron el concepto de «empezar haciendo juntos» para articular a pequeños y medianos productores con grandes empresas y la academia. La sustentabilidad, coincidieron, ya no es un tema romántico sino de supervivencia urgente para la industria.
Consultada sobre la articulación del centro con el sector público, Natalia explicó: «Creemos que es fundamental articular a todas las partes. A través del centro estamos iniciando esas conversaciones, acercándonos a los principales actores del país, tanto público como privado y también de la academia, porque creemos que entre todos podemos generar estas soluciones», indicó.
La Subdirectora de Centros e Investigación Asociativa de ANID, Nicole Ehrenfeld, subrayó el valor estratégico del proyecto: «Este es un centro de investigación aplicada que nace en el año 2025 para aportar a la problemática país frente al cambio climático, el estrés hídrico y los temas de regulaciones. La uva y el vino chileno son parte de nuestra marca país, por eso el Estado, a través de ANID, realiza esta apuesta con fondos que empujan la colaboración interdisciplinaria para generar nuevas soluciones vinculadas muy de cerca con el sector productivo», indicó.
Asimismo, la Prorrectora UC, Mariana Krause, enmarcó la relevancia del centro para el país: “VitiScience es muy importante porque tiene un enfoque en el patrimonio chileno y, para que esta industria y la producción de uva y de vino se pueda adaptar a las condiciones climáticas cambiantes, necesitamos de la ciencia. Necesitamos que la ciencia estudie el clima, estudie la interacción entre las condiciones climáticas y el suelo, pero también el tipo de uva, abarcando toda la complejidad del fenómeno para mantener esta industria en un mundo cambiante en términos de las preferencias de los consumidores”.
Desde Corfo, la Directora de Programas y Consorcios Tecnológicos, Macarena Aljaro, destacó el rol articulador del centro: “VitiScience es muy interesante porque viene a ser el eslabón que conecta la ciencia con la transferencia tecnológica e industria. Estaremos muy atentos a los avances de este centro que, esperamos, pueda seguir aportando significativamente al desarrollo de nuestra industria país”.
Por su parte, Alvaro Gonzalez, Director del Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, socio privado del VitiScience, relevó la dimensión patrimonial del proyecto: “Es muy relevante la articulación que podemos generar tanto con centros académicos, con agencias públicas y con el mundo privado para hacer que todo este esfuerzo colaborativo realmente tenga una aplicabilidad en tecnologías para la industria, para que se haga más competitiva y más productiva. Como representantes importantes de este patrimonio vitivinícola de nuestra industria, buscamos relevar justamente el impacto que tienen nuestras parras, nuestras vides y nuestros viñedos sobre el desarrollo futuro”.
Con este lanzamiento, el Centro de Investigación e Innovación VitiScience oficializa su compromiso de ser un puente entre la ciencia y la industria vitivinícola chilena, articulando en el proceso a universidades, centros de investigación, agencias públicas y socios privados para abordar un mismo desafío: dotar al sector de herramientas científicas y tecnológicas que le permitan adaptarse al cambio climático, enfrentar la escasez hídrica y responder a las nuevas exigencias del mercado, sin perder de vista el valor patrimonial y territorial que representa el vino y la uva de mesa para Chile.