Con 18 proyectos seleccionados de un total de 85 proyectos a financiar a nivel nacional, la Región del Biobío se consolida como uno de los principales polos de emprendimiento de base científico-tecnológica fuera de la Región Metropolitana.

Por Daniela Soto Vásquez. El programa Startup Ciencia es impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), entrega financiamiento por hasta $134 millones, para el desarrollo de empresas de base científico-tecnológica en etapa temprana. Este apoyo se traduce en cofinanciamiento, validación técnica y de negocios, y escalamiento para facilitar la entrada a mercados nacionales e internacionales, de manera que puedan avanzar en su fortalecimiento.

Las adjudicaciones permitirán acelerar soluciones tecnológicas con potencial de impacto productivo, social y ambiental, fortaleciendo un ecosistema regional que articula conocimiento avanzado, capacidades empresariales y conexión con desafíos concretos del territorio.
A nivel nacional, más de $11.300 millones serán distribuidos en las 85 adjudicaciones, para potenciar el emprendimiento basado en conocimiento aplicado. Las principales áreas son: Minería, Tecnología de la Información y Comunicación, Salud, Agropecuaria, Energía, entre otros. En la Región del Biobío, en tanto, los proyectos adjudicados dan cuenta de una cartera diversa, con especial presencia en salud, medioambiente, minería, pesca y acuicultura, además de iniciativas en manufactura avanzada, agua, agropecuaria, forestal y alimentos. Esta amplitud temática refleja una base regional de innovación capaz de responder tanto a sectores tradicionales de la economía como a nuevos nichos tecnológicos de alto valor agregado.
Entre las iniciativas seleccionadas destacan desarrollos vinculados al monitoreo predictivo de biodiversidad mediante ADN ambiental e inteligencia artificial; sistemas para análisis de imágenes pulmonares; bioimpresión de tejido óseo humano; tecnologías para extracción de litio con menor huella hídrica y ambiental; industrialización de viviendas mediante modelamiento digital y manufactura avanzada; producción sustentable de astaxantina; reutilización de aguas grises; soluciones para eficiencia hídrica en horticultura; innovación en salud mental con apoyo de inteligencia artificial; modelación geofísica 3D; biomateriales para heridas y quemaduras complejas; tecnologías para la industria forestal; soluciones para minería y nuevos alimentos de alto valor.
Esto implica que la adjudicación no sólo tendrá efectos en la creación y consolidación de nuevas empresas, sino también en ámbitos estratégicos para la región, como la transición productiva sostenible, la salud y calidad de vida, la gestión de recursos naturales, la innovación en industrias históricas del Biobío y la sofisticación de su matriz económica.