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Académica de Antropología UAcademia, Andrea Seelenfreund, identificó cultivos de origen polinésico y sudamericano en el sitio arqueológico más temprano de Rapanui

Tiempo de lectura: 20 minutos
Redacción CienciaEnChile
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La investigación que la arqueóloga lideró y realizó junto a un equipo multidisciplinario de diferentes universidades de Chile y Suecia, fue publicado en la revista internacional PLOS One. El hallazgo ha sido destacado en medios internacionales.

Reconstruir las prácticas de subsistencia de la sociedad Rapa Nui durante las primeras etapas de colonización y asentamiento en la isla fue uno de los objetivos de esta investigación. Y sus resultados generales fortalecieron la evidencia de contactos entre los pueblos de las islas del Pacífico y las poblaciones de América del Sur.

En este estudio se analizaron granos de almidón que provienen de la superficie de herramientas de obsidiana de los niveles más tempranos del sitio de Anakena.  Se identificaron granos de almidón procedentes de fruto del árbol del pan, de otras especies de origen Oceánico y diversos cultivos de origen sudamericano.

El poblamiento del Pacífico fue una de las grandes hazañas de la humanidad, dado que implicó la colonización de un territorio marítimo que abarca casi un tercio de la superficie del planeta. Los viajes de exploración y de colonización por parte de los navegantes polinésicos no se limitaron a descubrir casi la totalidad de las islas del Pacifico, sino que alcanzaron también las costas de América.

Una de las estrategias de supervivencia que utilizaron los antepasados de los actuales pueblos del Pacífico entre 3000 y 1000 años atrás, fue el traslado intencional de animales y plantas económicamente importantes en las canoas de los grupos colonizadores, con el fin de asegurar su supervivencia y reproducir su cultura. Este conjunto de acciones se conoce como “paisajes transportados”. Esta estrategia era de vital importancia, dado que las islas cada vez más lejanas a un continente son progresivamente más pobres en recursos naturales terrestres. Los polinesios fueron grandes navegantes y durante varios siglos cruzaron el océano en todas las direcciones, transportando plantas y otros bienes. Se estima que se introdujeron más de 70 especies diferentes de especies vegetales en forma intencional en el Pacífico. Las especies transportadas (tanto animales, plantas o microorganismos) de manera intencional (o no) tenían orígenes muy diferentes. Algunas especies son originarias de Asia continental, otras proceden del sudeste asiático y otras son nativas de Nueva Guinea.

En el caso de Rapa Nui, la tradición oral relata en detalle el aprovisionamiento de diferentes especies de plantas para emprender la colonización de la isla. Un estudio publicado recientemente en la revista PLOS One por un equipo multidisciplinario, buscó reconstruir las prácticas de subsistencia de la sociedad Rapa Nui durante las primeras etapas de colonización y asentamiento en la isla. Para ello se analizaron granos de almidón recuperados de herramientas de obsidiana del sitio más antiguo datado en Rapa Nui. Este corresponde a la capa inferior del sitio Anakena, que fue excavado en 1986 por un equipo noruego. Las herramientas encontradas provienen de un contexto que data del período entre 1000-1300 d. C. y hasta ahora representa la evidencia de asentamiento humano más antiguo en esta isla. Las herramientas analizadas se encontraban albergadas en el depósito del Museo de Rapa Nui y el estudio consistió en el análisis de granos de almidón, de tamaño microscópico, recuperados de la superficie de veinte herramientas de obsidiana.

Seelenfreund: “Se estableció algún tipo de contacto entre los navegantes polinesios y las poblaciones de las costas sudamericanas”

El análisis de los granos de almidón se basó principalmente en un registro de las características morfológicas de dichos granos, que se compararon con la morfología de granos de almidón de una colección de referencia extraídos de plantas cultivadas tradicionalmente en el Pacífico y también de cultivos de origen sudamericano.

Los resultados permitieron identificar granos de almidones pertenecientes a taxones de plantas de cultivos tradicionales en las islas del Pacífico, incluido Rapa Nui. Entre estos cultivos destacan taro y ñame, ambas especies comunes en la agricultura del Pacífico. Se identificaron también granos de almidón de cultivos polinésicos para las que no había registro previo en la isla, tales como el árbol del pan, y los árboles tropicales Spondias dulcis e Inocarpus fagifer.

No solo se identificaron especies típicas de Oceanía, sino que además se identificaron granos de almidón de cultivos de origen americano. Entre ellos se encontró el camote, especie que ya había sido documentada en contextos arqueológicos en otras islas del Pacífico. En este caso, el contexto del sitio de Anakena claramente sitúa la presencia de camotes en Rapa Nui a un periodo muy anterior a la presencia europea en el Pacífico. La detección de granos de camote en el nivel temprano del sitio de Anakena en Rapa Nui constituye así el registro más antiguo de este cultígeno en el Pacífico. En este estudio también se identificaron granos de almidón de especies para las que no había registros previos en sitios arqueológicos de otras islas de Oceanía, como achira, mandioca y malanga, tres especies de tubérculos nativos americanos de zonas tropicales y subtropicales. La presencia de granos de almidón de estas especies sugiere la translocación de cultivos sudamericanos hacia el Pacífico, un hallazgo no descrito previamente.

La arqueóloga Andrea Seelenfreund e investigadora principal de este estudio comenta que “la introducción de estas especies sudamericanas sugiere fuertemente que se estableció algún tipo de contacto entre los navegantes polinesios y las poblaciones de las costas sudamericanasNuestros hallazgos proporcionan la primera evidencia de que estas especies podrían haber sido introducidas mucho antes de lo que se pensaba, como parte de un conjunto de cultivos sudamericanos que llegaron al Pacífico durante viajes de regreso desde América. Lo más probable es que las especies elegidas para el viaje de retorno hayan sido aquellas cuyas partes comestibles puedan transportarse fácilmente.”

Luego añade que “al incluir un conjunto de tubérculos sudamericanos en nuestra colección comparativa, proporcionamos la primera evidencia empírica de que el camote no fue el único alimento transportado desde América al Pacífico en tiempos de pre-contacto europeo”.

Los resultados generales fortalecen la evidencia de contactos entre los pueblos de las islas del Pacífico y las poblaciones de América del Sur, resultados que son consistentes con estudios genéticos recientes en humanos. Aún hay poca información de la naturaleza e intensidad de la interacción entre las poblaciones polinesias y americanas, sin embargo, estos estudios abren una nueva arista fascinante de nuestra comprensión de los complejos procesos de colonización y de contacto entre los diferentes pueblos que habitan en el Océano Pacífico y amplio territorio de sus costas americanas /circundantes.

Esta investigación fue financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través de tres proyectos FONDECYT Regulares sucesivos (1080061,1120175, 1180052). El estudio publicado en la revista PLOS One fue liderado por la arqueóloga Andrea Seelenfreund de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano con la participación de un equipo multidisciplinario de diferentes universidades de Chile (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Universidad de Chile, Universidad Bernardo O’Higgins) y de la Universidad de Uppsala, Suecia.

Revisa el artículo completo en la revista internacional PLOS One

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