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“A través de unos pocos sonidos, las lenguas construyen mundos enteros”

Tiempo de lectura: 20 minutos
Lorenzo Palma
Lorenzo Palma Morales es Periodista, Licenciado en Comunicación Social y Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile. Diplomado en Periodismo de Investigación de la Universidad de Chile y Magíster en Desarrollo Rural, Becado por CONI- CYT (UACh), Diplomado en Escritura Creativa de No Ficción por la Universidad Alberto Hurtado. En el año 2018 fundó el medio de comunicación nacional y agencia de contenidos www.cienciaenchile.cl, del cual es su director. Ha participado organizando actividades de divulgación y difundiendo resultados de investigación en innumerables proyectos de norte a sur del país.

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Comentó en entrevista con CienciaenChile.cl la académica Daniela Mena, quien se ha enfocado en su investigación Fondecyt de Postdoctorado “Actualización del inventario fonético-fonológico de la lengua aymara hablada en Chile mediante el uso de metodologías cuantitativas de la fonética acústica y estadística inferencial”.

A la Dra. en Lingüística, le apasiona el estudio de las lenguas, ya que en ellas ve el poder de expresar la realidad con un número limitado de sonidos. A través de unos pocos sonidos, las lenguas construyen mundos enteros, menciona la académica de la Universidad de La Serena.

En esta investigación, la doctora realiza una propuesta de inventario fonético-fonológico actualizado de la lengua aymara hablada en Chile a través de metodologías cuantitativas de la fonética acústica y estadística inferencial. Cabe destacar que el aymara es la tercera lengua originaria más hablada en el continente americano. Las comunidades aymara se distribuyen principalmente en Bolivia y Perú, aunque también se encuentran en menor medida en Chile y Argentina.

 

En el contexto de esta investigación, ¿podrías explicar cómo surgió la idea inicial y qué aspectos te motivaron a desarrollar este proyecto?

Mi interés por la lingüística se desarrolló durante mi carrera de pregrado, instancia en la estudié para ser profesora de lenguaje. Aunque inicialmente me atrajo el área de la docencia, mi fascinación por la lingüística creció con el tiempo. Esta disciplina, que fue algo nuevo para mí, se convirtió en mi motivación principal cuando estudié el pregrado. Durante mis estudios, disfruté especialmente de los cursos relacionados con el área de lingüística, como fonética y fonología, disciplinas en las que más tarde me especialicé. También participé en un curso electivo sobre lenguas vernáculas chilenas, lo que despertó mi interés en las lenguas originarias de Chile y, más específicamente, en su nivel fonético-fonológico.

  

¿Qué experiencias has tenido al iniciar tu propia investigación a través del Fondecyt de Postdoctorado?

Cuando tuve la oportunidad de establecer relaciones directas con las personas de las comunidades, mi perspectiva cambió por completo. Hasta el doctorado, todos los datos que había utilizado para las investigaciones habían sido recopilados por otros investigadores, por lo que mi labor consistía principalmente en realizar transcripciones fonéticas y luego analizar dichas transcripciones. Esta tarea implicaba utilizar un sistema de transcripción internacional para registrar los sonidos según sus características articulatorias. Durante mi doctorado, buscamos mejorar la objetividad del estudio de los sonidos de la lengua mapuche. En lugar de depender únicamente de nuestras percepciones auditivas para transcribir los sonidos, incorporamos metodologías adicionales, como las provenientes de la fonética acústica, para analizar las señales sonoras y establecer su correlación con parámetros articulatorios. Esta aproximación nos permitió obtener resultados más precisos y objetivos de nuestro análisis fonético. Por todo lo anterior, me parece que el hecho de establecer relaciones con las comunidades es la experiencia más valiosa del postdoctorado.

¿Por qué estudiar el aymara? 

La razón de esta elección se basa en la escasez de investigaciones sobre el aymara en comparación con el mapudungun, lengua con la que trabajé en el pregrado, en el magíster y en el doctorado. Además, los sonidos del aymara me parecían muy interesantes y pensaba que era necesario estudiarla desde una perspectiva acústica, como lo había hecho con el mapudungun en el doctorado. 

El proceso de transición al estudio del aymara implicó una exhaustiva revisión bibliográfica de artículos y también de diccionarios aymara-español. Desde un principio, me di cuenta de que, salvo una investigación, no había trabajos que abordaran el estudio acústico del aymara, a diferencia de otra lengua andina como el quechua, por ejemplo. Ese único trabajo al que me refiero fue realizado por investigadores coreanos, quienes estudiaron un tipo particular de sonidos (eyectivos), producidos por un hablante del aymara de Bolivia. Dado que cuando gané el concurso en el año 2021, todavía estábamos en pandemia, tuve que adaptarme a las limitaciones impuestas por las restricciones de viaje y la falta de contactos en la comunidad aymara. 

¿Cómo es el proceso de estudio en las localidades?

Debo admitir que una de las complejidades más grandes de este trabajo fue encontrar un espacio para interactuar con la comunidad. Inocentemente, cuando escribí el proyecto no había considerado que esta pudiera ser una dificultad. Gracias a mi amigo Rodrigo, pude conocer en la Feria Artesanal de Concepción a la señora Rogelia Castro, artesana aymara que todos los años expone sus tejidos elaborados con telar en dicha feria. Gracias a ella y sus hijos Margaret y Álvaro, pude establecer contacto con otras personas aymara.  

Al llegar a las casas de los participantes con un micrófono y el equipo de grabación, enfrentamos una barrera de desconfianza comprensible. Algunas personas expresaban su preocupación sobre el uso de los datos recopilados o que, además de su voz, se grabara su casa o su cara. En estos casos, el apoyo de la señora Rogelia y sus hijos fue fundamental, pues les explicábamos con claridad que sus nombres no serían revelados y que sus datos se utilizarían únicamente con fines de investigación.

¿Qué destacaría de la investigación y sus resultados?

Lo primero que destaco de la investigación es que, salvo el estudio de los investigadores coreanos, hasta donde sabemos, no existe ningún otro trabajo que analice los sonidos de la lengua aymara desde una perspectiva acústica y que, además, utilice herramientas de la estadística para ello. En esta investigación nos propusimos realizar cuatro estudios, uno de ellos relacionado con las vocales del aymara, otro con las consonantes fricativas, un tercero de las consonantes obstruyentes interruptas y, por último, un estudio que revisara el sistema de sonidos de la lengua en general y que entregara información relacionada con la vitalidad del mismo. Por ejemplo, en el caso de las vocales, los precedentes de investigación habían indicado la existencia de 3 vocales, lo que corroboramos con nuestro análisis. Además, habían informado de ciertas variaciones que sufrían en un contexto determinado, lo que también pudimos estudiar y gracias a la fonética acústica descubrimos que estas variaciones también ocurrían en otra vocal, cuyo caso no había sido reportado.  

¿Cuáles son esas tres vocales?

De acuerdo con los precedentes de investigación y nuestro estudio, la lengua aymara presenta tres vocales que son /a/, /i/ y /u/. Lo que nos llamaba la atención, además de este sistema trivocálico, era que se había reportado que las vocales /i/ y /u/ presentaban las variantes [e] y [o] en determinados contextos. Nuestro análisis confirmó que estas variantes efectivamente existen, mostrando un sistema de tres vocales con alófonos de los fonemas que cambian según el contexto.

Nuestro estudio se enfocó, especialmente, en el análisis de estas vocales después de consonantes uvulares, que son consonantes que ocurren en una zona más posterior del tracto oral que el sonido “c” en la palabra “casa”. Además de encontrar los sonidos [e] y [o], descubrimos que la vocal /a/ también presenta variaciones en su pronunciación. Esto fue un hallazgo significativo, ya que muchos investigadores, en su mayoría hablantes nativos de español, podían reconocer las variantes [e] y [o], pero no necesariamente una variante de la vocal /a/. Para llegar a estos resultados, utilizamos técnicas de la fonética acústica y análisis estadísticos de tipo bayesiano que nos permitieron determinar con precisión los cambios en la pronunciación.

¿Qué es lo que más te apasiona de hacer CienciaenChile sobre estos temas?

Hasta ahora, siempre me ha apasionado el estudio de las lenguas y su diversidad, especialmente, en el nivel de los sonidos. En la actualidad, estoy emocionada por explorar nuevas áreas de investigación y contribuir al entendimiento de la diversidad lingüística y cultural en nuestro país.  

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