Muestrean una extensión de más de 150 kilómetros cuadrados de humedales en Valdivia

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Investigadores de la Universidad Austral de Chile reconstruirán la biodiversidad de mamíferos, aves, peces y anfibios a través del ADN ambiental

 Lorenzo Palma, Ciencia en Chile. El proyecto liderado por el Dr. Pablo Saenz, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas (ICAEV) de la Universidad Austral de Chile, concluyó la primera etapa de muestreo. Se consideraron 58 sitios distribuidos a lo largo del humedal río Cruces, sus afluentes y humedales urbanos de Valdivia, alcanzando más de 150 km2.   

En cada punto de muestreo se recolectaron aproximadamente tres litros de agua. Ahora comienza el proceso de análisis de las muestras. Con eso podremos detectar qué especies viven en determinados sectores del humedal”, comentó el investigador. El proyecto muestreó desde la Isla del Rey hasta el Fuerte San Luis y Alba y al sur por el río Angachilla y estero las Parras, entre otros sectores.

¿Quién ha visto un coipo, un huillín o un visón? Para la mayoría, estas especies son esquivas y difíciles de observar, más fácil es ver garzas, cisnes, anfibios e incluso peces, pero, gracias a lo que se conoce como el ADN Ambiental (eDNA) y secuenciamiento masivo, se podrá conocer qué animales habitan los distintos puntos muestreados. La secuenciación del ADN significa determinar el orden de los cuatro componentes básicos químicos, llamados «bases», que forman la molécula de ADN, sirviendo como tarjeta de presentación de las especies que han estado en el agua.

 “Son muchos litros de agua que permitirán reconocer zonas donde habitan las distintas especies. Esperamos detectar especies que han sido poco estudiadas en el área e incluso que no se han registrado avistamientos” expresó el investigador.

El Dr. Saenz también explicó que todos los organismos vivos liberan ADN al ambiente. En este caso, el agua de los humedales se convierte en una especie de reserva de moléculas de ADN. Las moléculas que se recolectan en los muestreos de agua se analizan por medio de su secuenciación.

El proyecto comenzó en agosto de 2018 gracias a la primera versión de las iniciativas  financiadas por el Centro de Humedales Río Cruces de la Universidad Austral de Chile (CEHUM). Para poder desarrollarlo reunimos un equipo multidiscplinario de profesionales: Dr. Mauricio Soto y Dra. Andrea Silva del ICAEV, Dr. Critian Correa del Instituto de Conservación Biodiversidad y Territorio (ICBTe), todos de la Universidad Austral de Chile. Además cuentan con el apoyo del Dr. Luis Castañeda de la Universidad de Chile, el Dr. Erwan Delrieu-Trottin del IRD en Montpellier, Francia, del Dr. Joseph DiBattista del Australian Museum en Sydney, Australia y el apoyo tecnológico del Core-Facility AUSTRAl-omics, de la Universidad Austral de Chile.Muestrean una extensión de más de 150 kilómetros cuadrados de humedales en Valdivia

Investigadores de la Universidad Austral de Chile reconstruirán la biodiversidad de mamíferos, aves, peces y anfibios a través del ADN ambiental

El proyecto liderado por el Dr. Pablo Saenz, del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas (ICAEV) de la Universidad Austral de Chile, concluyó la primera etapa de muestreo. Se consideraron 58 sitios distribuidos a lo largo del humedal río Cruces, sus afluentes y humedales urbanos de Valdivia, alcanzando más de 150 km2.   

En cada punto de muestreo se recolectaron aproximadamente tres litros de agua. Ahora comienza el proceso de análisis de las muestras. Con eso podremos detectar qué especies viven en determinados sectores del humedal”, comentó el investigador. El proyecto muestreó desde la Isla del Rey hasta el Fuerte San Luis y Alba y al sur por el río Angachilla y estero las Parras, entre otros sectores.

¿Quién ha visto un coipo, un huillín o un visón? Para la mayoría, estas especies son esquivas y difíciles de observar, más fácil es ver garzas, cisnes, anfibios e incluso peces, pero, gracias a lo que se conoce como el ADN Ambiental (eDNA) y secuenciamiento masivo, se podrá conocer qué animales habitan los distintos puntos muestreados. La secuenciación del ADN significa determinar el orden de los cuatro componentes básicos químicos, llamados «bases», que forman la molécula de ADN, sirviendo como tarjeta de presentación de las especies que han estado en el agua.

 “Son muchos litros de agua que permitirán reconocer zonas donde habitan las distintas especies. Esperamos detectar especies que han sido poco estudiadas en el área e incluso que no se han registrado avistamientos” expresó el investigador.

El Dr. Saenz también explicó que todos los organismos vivos liberan ADN al ambiente. En este caso, el agua de los humedales se convierte en una especie de reserva de moléculas de ADN. Las moléculas que se recolectan en los muestreos de agua se analizan por medio de su secuenciación.

El proyecto comenzó en agosto de 2018 gracias a la primera versión de las iniciativas  financiadas por el Centro de Humedales Río Cruces de la Universidad Austral de Chile (CEHUM). Para poder desarrollarlo reunimos un equipo multidiscplinario de profesionales: Dr. Mauricio Soto y Dra. Andrea Silva del ICAEV, Dr. Critian Correa del Instituto de Conservación Biodiversidad y Territorio (ICBTe), todos de la Universidad Austral de Chile. Además cuentan con el apoyo del Dr. Luis Castañeda de la Universidad de Chile, el Dr. Erwan Delrieu-Trottin del IRD en Montpellier, Francia, del Dr. Joseph DiBattista del Australian Museum en Sydney, Australia y el apoyo tecnológico del Core-Facility AUSTRAl-omics, de la Universidad Austral de Chile.