Los humedales de Valdivia en la planificación urbana, a 14 años (2004-2018) de la crisis ecológica del Santuario de la Naturaleza del Río Cruces

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Andrea A. Pino Piderit Directora e Investigadora Centro Transdisciplinario de Estudios Ambientales y Desarrollo Humano Sostenible Universidad Austral de Chile

¿El desastre ecológico de 2004 generó efectos en las políticas públicas de planificación sobre la manera en la que integran los humedales? ¿cómo estos instrumentos de planificación territorial comprenden, describen, conocen o valoran los humedales? ¿cuáles son estos efectos en términos de desaparición y degradación de los humedales urbanos?

Han pasado al menos 120 años desde que los humedales comenzaron a ser comprendidos como suelos inútiles al restringir su edificación o habitabilidad y al menos 160 desde que fueron rematados y privatizados mediante un compromiso de desecación. Ambas situaciones facilitaron la institucionalización de prácticas socio-materiales de relleno de humedales[1], una de las principales causas de su desaparición y degradación hoy en día en Valdivia[2] [3].

Actualmente, en un contexto jurídico basado, en general, en el libre funcionamiento de los mercados, reforzando el derecho a la propiedad privada, el agua y el suelo de un humedal son transformados en ‘capital’, aun cuando en sí mismo no son un ‘commodity’, e ingresan al mercado como un bien transable. De este modo, instrumentos de planificación diseñados bajo esta lógica estructuran en Valdivia una geografía urbana cuyos espacios naturales son constantemente degradados hasta culminar con su edificación. En este sentido, y resultado de una ontología dominantemente de tipo capitalista, se fortalece la percepción de los humedales como suelos desaprovechados, al menos que sean transformados en suelos edificables y habitables, perpetuándose con ello prácticas socio-materiales de relleno.

A partir de la fractura y apertura ontológica que la crisis ecológica generó el año 2004, nuevos conocimientos y prácticas de relación socio-materiales con los humedales urbanos, en particular con el Santuario de la Naturaleza[4], ignorados por las ontologías dominantes, comenzaron a ser reconocidas en instrumentos de planificación no vinculantes. Por lo tanto, en términos del ordenamiento, de la planificación y gestión territorial, los efectos institucionales del desastre no alcanzaron a materializarse en cambios normativos.

Los humedales siguen degradándose y extinguiéndose. El límite urbano se expandió en 2.343 hectáreas, un 18% de este crecimiento ocurrió sobre zonas de riesgo por inundación, sobre parques y sobre zonas de protección de cauces y laderas de ríos, esteros, canales y quebradas. Entre 1988 a la fecha se ha perdido un 24% de bordes de ríos, esteros y quebradas, un 17% de los parques y un 3% de las zonas de riesgo de inundación. El 27% de las zonas por riesgo de inundación fueron edificadas, cuya ubicación, al sur de la ciudad, se encuentra sobre brazos de planicies inmersos en humedales[5].

Los limitados avances en la gestión ambiental a cargo del Estado evidencian que, a pesar de haber sido reconocidos por las políticas públicas, en Chile los humedales carecen de existencia legal en cuanto objetos de protección. En otras palabras, si bien el Estado ha suscrito acuerdos internacionales para resguardar estos ecosistemas, definiendo hace poco más de una década objetivos estratégicos consistentes con ello e identificando a los principales humedales y a las amenazas que los afectan, el país aún carece de normas específicas que permitan o promuevan su protección. Es así como las únicas regulaciones aplicables a la protección de los humedales en Chile corresponden a normas referidas a recursos naturales como el suelo o el agua o a las especies que habitan en estos ecosistemas. Sin embargo, los humedales en sí mismos, es decir, en cuanto ecosistemas, no son sujetos de ningún tipo de regulación que permita proteger sus especificidades, las que son únicas e imposibles de abordar a través de cualquiera de sus elementos constitutivos[6] [7] [8]. Como resultado, el resguardo legal de los humedales en Chile solo es posible de manera indirecta y fragmentada por medio de normas aplicables a algunos de sus componentes, siendo éstas además muchas veces contradictorias entre sí.

Agradecimiento: Proyecto Fondecyt N° 1141011

[1] PÉREZ S. Prácticas sociomateriales de relación con los humedales de la ciudad Valdivia, desde su fundación, en 1552, hasta el año 2014. Proyecto Fondecyt N° 1141011. Tesis para optar al Título Profesional de Antropóloga. 95 pp. 2015.

[2] OSORIO C. El Gran Humedal Urbano de Valdivia. Editorial Académica Española. 132 pp. 2009.

[3] ROJAS, C. Y S. DÍEZ LORENTE. El terremoto chileno del 27 de febrero de 2010: análisis preliminar de las consecuencias en la ciudad de Valdivia. Investigaciones Geográficas., 2012, Nº 60, pp. 139-153.

[4] SEPÚLVEDA, C. Y J. SUNDBERG. Apertura ontológica, multiplicidad y performación: explorando una agenda posthumanista en Ecología Política a partir del desastre del Río Cruces, en Valdivia”. Ecología Política en Chile Jonathan Barton, Beatriz Bustos y Manuel Prieto (Eds.). Santiago: Editorial Universidad de Chile. 2015.

[5] Datos calculados por Romina Novoa-Melson e Ignacio Díaz-Hormazábal en “A 13 años (2004-2017) de la crisis ecológica del Santuario de la Naturaleza del Río Cruces: trazando disputas ontológicas en los instrumentos de planificación urbana y su expresión espacial en la ciudad de Valdivia, Chile”. En revisión.

[6] GUERRA F. Y LARA-SUTULOV M. ¿Públicos o privados? Desafíos para la protección de los humedales urbanos y periurbanos de Valdivia a partir de la regulación de los cauces naturales. Revista de Derecho Ambiental (8), pp. 184-206.

[7] MÖLLER P. Y A. MUÑOZ-PEDREROS. Legal protection assessment of different inland wetlands in Chile. Revista Chilena de Historia Natural, 2014, 87(23): 1-13.

[8] TECKLIN D, C. BAUER Y M. PRIETO. Making environmental law for the market: the emergence, character, and implications of Chile’s environmental regime, Environmental Politics, 2011, 20:6, 879-898.