Estudiantes del Valle de Azapa van al rescate de la maracuyá mediante bioinsecticida

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Buscaron cómo terminar con la plaga de un gusano defoliador que impedía el crecimiento del fruto.

Universidad de Tarapacá. La Escuela Darío Salas está ubicada en el kilómetro 4 del Valle de Azapa. El lugar es un verdadero oasis en la región de Arica y Parinacota, ya que sus fértiles tierras permiten la plantación de diversos árboles frutales, los que con el debido cuidado, retribuyen entregando exquisiteces tales como mangos, guayabas y maracuyás.

En el establecimiento municipal, un alto número de los estudiantes que asisten día a día a sus aulas, son niños involucrados con la agricultura. Ya sea porque sus familiares son propietarios de predios o porque trabajan en ellos. Algunos son ariqueños habitantes de Azapa y otros, migrantes que llegaron a la ciudad en busca de mejores oportunidades.

El proyecto que esta escuela presentó para el XIV Congreso Regional Escolar de Ciencia y Tecnología Arica y Parinacota está directamente relacionado con el cuidado de las plantaciones, específicamente, del árbol de maracuyá. Después de semanas de observación e indagación, los estudiantes de quinto básico descubrieron que el gusano defoliador del maracuyá, Dione juno, es un insecto que en su estadio larval causa la caída prematura de las hojas de los árboles y plantas. Este gusano, de aspecto bastante poco agraciado, incluso ataca los botones florales, representando un gran riesgo para el cultivo.

El congreso se realizará en marzo y es organizado por el PAR Explora Arica y Parinacota, ejecutado por la Universidad de Tarapacá. Según explican los estudiantes, “el desarrollo de nuestra investigación nos permitió aprender más sobre cómo combatir las plagas que están presentes en el Valle de Azapa y darnos cuenta de que podemos solucionar problemas de nuestro entorno».

Agregaron que mediante ensayos probaron la efectividad de algunos bioinsecticidas para su control. “Cuando sacamos los gusanos estaban en el tercer estadio, es decir, como un gusano normal. Tiene cinco estadios, siendo en el final cuando se convierte en una mariposa. Hemos probado algunos macerados e infusiones obteniendo algunos resultados preliminares”, señalaron.

Por otro lado, comentaron mientras desarrollaban la investigación, se enteraron de que en la ciudad se registró la presencia del gusano en octubre del año 2018, de acuerdo a la observación de los cultivos de sus propias casas y las de familiares. “El Servicio Agrícola Ganadero (SAG), en marzo del 2019, publicó un comunicado en el Diario Oficial planteando el problema que causa esta plaga en su etapa larvaria e instruyó a tomar medidas fitosanitarias, definiendo un período de observación del comportamiento de éste. “Con nuestra investigación esperamos ser un aporte e incentivar al mundo de las ciencias a probar nuevas recetas que sean biodegradables y que maten las plagas sin dañar a las plantas ni contaminar sus frutos”, acotaron.

El trabajo participará en el próximo congreso en la categoría Ciencias Naturales y tiene como autoras a Summaya Condori Blanco; Belén Calle Chambe; Helen Sandy Jacinto y Maribel Mamani Qanqui, quienes trabajaron junto a su profesor Carlos Rodríguez Cisterna y la asesora científica, Katherine Acosta García.

ENSAYO Y ERROR

El profesor Rodríguez contó que los estudiantes, después de revisar mucha bibliografía y teniendo siempre como foco el rescate del conocimiento ancestral, levantaron información con sus familiares respecto a cómo alejar la plaga. “Encontraron dos formas bien simples. La primera fue una solución de shampoo neutro con una concentración de aloe vera macerado en agua destilada. Esto al aplicarlo de manera directa con rociador, funcionó. La otra formulación realizada fue con etanol, aloe vera y shampoo neutro, y el efecto fue impresionante, ya que en tres minutos la plaga murió”, detalló.

El docente agregó que las fórmulas se probaron in vitro, es decir, en laboratorio, por lo que esperan, en el corto plazo, hacer los ensayos en terreno. “Después de esto lo que hicimos fue aislar los componentes, haciendo una solución solamente con aloe y otra con shampoo, para ver si por sí solos tenían efecto o funcionaban necesariamente como mezcla. Nuestras conclusiones hasta ahora dicen que es el shampoo el que causa el efecto. Con el aloe también resulta pero en un proceso más lento”.

El profesor destacó que no es primera vez que el establecimiento trabaja proyectos relacionados con bioinsecticidas, incentivando a que los niños busquen soluciones a problemas de su entorno unificando el conocimiento familiar con el método científico. “Es nuestro sello educativo. La escuela tiene un proyecto de desarrollo de habilidades científicas y nos da los tiempos para hacer investigaciones escolares, por lo que en marzo partimos con esto y en julio ya teníamos los primeros resultados. Además los chicos ponen bastante voluntad y se van involucrando cada vez más en los temas”, acotó.

Por su parte, la directora del PAR Explora Arica y Parinacota, Mónica Navarrete valoró que este tipo de iniciativas se desarrolle al interior de los establecimientos educativos por cuanto “estamos apostando a la formación científica con pertinencia local. Nuestros niños y niñas ven a la ciencia como un aliado que colabora en la solución de problemas que hoy afecta el cultivo de sus padres, por ejemplo. Investigación que podremos ver el próximo año, cuando se realice nuestro Congreso Regional el 19 y 20 de marzo”, detalló