En el Día Internacional contra el Cáncer, 4 de febrero

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Especialistas en gastroenterología alertan sobre el alza de cáncer de colon en Chile.

Según la última estadística de la OMS (2018), la incidencia de este cáncer digestivo va en aumento. El cáncer de colon en Chile subió al primer lugar en cánceres digestivos, superando al cáncer de estómago y de vesícula biliar. Se observa un aumento en la incidencia de casos a partir de los 50 años (e incluso desde los 45 años), lo que exige que se revisen los protocolos para adelantar pesquisas. Nuestro país es el tercer país con mayor riesgo de cáncer de colon en Latinoamérica, luego de Uruguay y Argentina.

Desde el año 2012 la Organización Mundial de la Salud (OMS) no tenía nuevas cifras estadísticas sobre cáncer en el mundo. Hoy, a pocos días de conmemorarse el Día Internacional contra el Cáncer (4 de febrero), estadísticas recientes confirman al cáncer digestivo como el tercero más frecuente en la población, luego del cáncer de próstata y de mama. El cáncer de colon elevaría su incidencia ubicándose como el primer cáncer digestivo más frecuente en Chile. La Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE) en alianza con homólogos de Cirugía, Coloproctología y Oncología, se han reunido para plantear al Ministerio de Salud la preocupación por este aumento y la necesidad de contar con protocolos de pesquisa.

En rasgos generales, los cánceres más frecuentes son los de próstata y de mama, en hombres y mujeres respectivamente; mientras que el cáncer colorectal ocupa el tercer lugar por incidencia en ambos sexos. El cáncer gástrico ocupa el cuarto lugar. Para el doctor Pablo Cortés, presidente de la Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE), la novedad de los indicadores actualizados por la OMS, es que Chile ha elevado considerablemente sus casos de cáncer de colon. “A modo de referencia, al año se diagnostican 5900 nuevos casos de cáncer colorectal en nuestro país, seguidos por 5100 nuevos casos de cáncer gástrico y 2600 de cáncer de vesícula, este último pasando de un segundo a tercer puesto, dentro de los tumores digestivos”, aclara el Dr. Cortés. En este aspecto, el vocero señala que posiblemente, el aumento de vesículas extraídas producto de los cálculos vesiculares, habrían influido en el descenso de este último tipo de cáncer digestivo.

Por su parte, los programas de pesquisa ayudarían a identificar casos de cáncer de colon incipientes y/o lesiones precursora (pólipos), y así reducir los riesgos de muerte por su causa; no obstante, este procedimiento no es masivo en la población. Los programas de pesquisa son recomendables a partir de los 50 años en Chile, aunque no presente síntomas. “Solo en el caso de antecedentes familiares de cáncer digestivo o sintomatología previa, la colonoscopía se adelanta a los 40 años. Actualmente sabemos que tanto en hombres como mujeres, el riesgo de desarrollar cáncer colorectal aumenta exponencialmente con la edad”, añade el vocero.

En este sentido, y como miembro de la Sociedad Chilena de Gastroenterología, el Doctor Alex Navarro, señala la importancia de trabajar de forma interdisciplinaria con las otras Sociedades de Especialistas, para proponer mejoras en las políticas públicas de salud y así revertir o detener estas preocupantes estadísticas. De acuerdo a la estadística de 2018, mueren anualmente más de 3100 personas producto del cáncer colorectal, que podrían evitarse en una proporción importante si existiese mayor conciencia y difusión de los métodos de pesquisa.

La estrategia de pesquisa poblacional apunta a testear anualmente a los pacientes mediante el test de hemorragia oculta en deposiciones y a los casos positivos resultantes realizarles colonoscopía. Los estudios clínicos han demostrado costo-efectividad de esta estrategia, pero requiere adherencia de las personas. La otra estrategia es efectuar directamente colonoscopía a los 50 años, y repetirla según los hallazgos, ya que si se detectan pólipos debiese repetirse en 3-5 años y si es totalmente normal, repetir en 10 años. Si bien la ley actual incluye el cáncer de colon en la canasta GES, la experiencia ha demostrado que los servicios de salud no tienen la capacidad para resolver la demanda, acumulando listas de espera en regiones y poblaciones de alto riesgo de incidencia. “Este contexto supone un análisis responsable de esta situación, porque además se requiere que los plazos de evaluación se cumplan. Hoy no se cumplen esos plazos y la adherencia de los pacientes no es exitosa”, explica Navarro.

Según datos del GLOBOCAN 2018, desarrollado por el IARC Observatory (International Agency for Research on Cancer), entre los 40 y 44 años, la incidencia es de 9 casos por cada 100 mil habitantes; entre 45 y 49 años, se eleva a 18 casos por cada 100 mil; y entre 50 y 59 años, aumenta a 39 casos por cada 100 mil.

Según la Dra.Carolina Heredia, Presidenta de la Asociación Chilena de Endoscopía Digestiva (ACHED), filial de la SChGE; “Las guías norteamericanas están sugiriendo comenzar la pesquisa a los 45 años. Los programas actuales aplicados a los 50 años corresponden a pacientes sin factores de riesgo de cáncer de colon; es decir, sin antecedentes de este tipo de cáncer y pólipos, ya que de lo contrario, siempre recomendamos revisiones más tempranas”.

Existen programas en Chile con test de hemorragia oculta, que se está desarrollando en algunas regiones con alta prevalencia. Otros grupos clínicos han optado por la pesquisa mediante colonoscopía en forma directa. Lo más importante es adoptar alguna estrategia, lo cual tiene impacto inmediato en la reducción de incidencia y mortalidad por cáncer colorectal.

El aprendizaje y los resultados de planes piloto de pesquisa, como el de cáncer gástrico en Nueva Imperial, por ya 3 años consecutivos, han demostrado que la implementación de operativos de endoscopías, nos permiten pesquisar de forma preventiva y temprana, lesiones de riesgo con posibilidades de desarrollar cáncer en el mediano plazo, actuando como una medida costo-efectiva, sobre todo en poblaciones y regiones de riesgo y mayor prevalencia”, puntualiza Navarro.

“Si bien la colonoscopía no constituye un examen infalible, ya que hay lesiones difíciles de observar, por ser planas o muy pequeñas; e inciden otros aspectos, como la limpieza del intestino antes del examen, la habilidad del endoscopista, imágenes de alta definición y calidad del equipo tecnológico; éste sigue siendo el procedimiento de rigor para el diagnóstico asertivo del cáncer de colon”, sostiene el Dr. Alex Navarro.

El principal desafío es que las distintas Sociedades de Especialistas logren establecer una estrategia de pesquisa efectiva y realista del cáncer colorectal, al alcance de nuestra población. El trabajo conjunto con el MINSAL puede garantizar que la cobertura sea amplia y que el resultado de la pesquisa se traduzca en reducción de la mortalidad por esta causa.

Es posible que un futuro, se pueda identificar genéticamente quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer colorectal y así focalizar en ellos los recursos de pesquisa con mayor efectividad. De momento, según la vocería de ACHED, un aspecto muy importante en nuestro país, es mejorar la educación al paciente, de modo que éste conozca más de este tipo de enfermedades, de sus riesgos, medidas de prevención y diagnóstico precoz, una tarea urgente de fortalecer en el cuerpo médico.
Además de la tendencia genética poblacional, los expertos de la SChGE señalan que algunos factores que influyen en el desarrollo de cáncer de colon, es la dieta alta en grasas de origen animal y en proteínas, y pobre en fibra y vegetales. Estudios gastroenterológicos muestra que las poblaciones con mayor incidencia son las de Uruguay, Argentina y ahora Chile, liderando las estadísticas en Latinoamérica; mientras que a nivel mundial, en Estados Unidos representa el segundo cáncer más mortal luego del pulmonar.

Entre el 3 y el 5 de julio, la Sociedad Chilena de Gastroenterología desarrollará una nueva versión del Curso de Avances en Gastroenterología, esta vez centrado en patologías digestivas del niño, adulto y adulto mayor; y en el que se analizarán los límites de edad asociados a los chequeos endoscópicos considerando una mayor sobrevida de la población en general.