Científicos descubren nuevos antecedentes sobre canibalismo en el pulpo rojo patagónico

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En busca de comprobar los factores que gatillan el canibalismo durante los primeros quince días de vida del pulpo rojo patagónico, un equipo de investigadores chilenos realizó un experimento que apunta a disminuir la mortalidad por canibalismo en esta especie.

Celeste Skewes, Ciencia en Chile. El pulpo rojo patagónico (Enteroctopus megalocyathus), conocido como pulpo del sur, es un cefalópodo – invertebrados marinos de la división de los moluscos- que habita desde la región de Los Lagos hasta Magallanes. Se captura exclusivamente a través de la pesca artesanal, siendo una de las dos especies de pulpo de mayor relevancia comercial para Chile. Sin embargo, su ciclo de vida en cautiverio existe solo a nivel experimental debido a que la alta tasa de mortalidad durante su fase paralarvaria – etapa planctónica entre cría y joven – ha sido un factor limitante para alcanzar la producción sustentable del recurso marino.

Entre las causas de la alta mortalidad del pulpo durante su fase paralarvaria, el canibalismo representa hasta un 60% de ésta durante los primeros 15 días de vida. Estudios científicos indican que la densidad poblacional, la disponibilidad de alimentos y el estrés serían factores que gatillan el canibalismo en algunos cefalópodos. Sin embargo, esto no ha sido evidenciado en E. megalocyathus, por lo que la Dra. Viviana Espinoza, investigadora del Hatchery de Invertebrados Marinos de Universidad Austral de Chile (HIM-UACh), el Dr. Iker Uriarte, académico del Doctorado en Ciencias de la Acuicultura, UACh y la Dra. Katherina Brokordt, académica de la Universidad Católica del Norte (UCN), lideraron una investigación para comprobar si el canibalismo en esta fase es gatillado por el estrés causado por deficiencia nutricional y/o alta densidad de paralarvas en cultivos de la especie.

Dra. Viviana Espinoza.

Para el estudio se capturaron machos y hembras E. megalocyathus en Hueihue, Región de los Lagos, transfiriéndolos posteriormente al Hatchery de Invertebrados Marinos, UACh, sede Puerto Montt, donde se hizo el cultivo. Tras la eclosión de los huevos, se criaron las paralarvas en estanques con agua de mar filtrada y fueron alimentadas con zooplancton (base para la producción de su alimento). Se compararon cultivos de paralarvas con tratamiento de alta densidad y baja disponibilidad de alimentos, con una paralarva “control”, es decir, sola y alimentada a saciedad. Al iniciarse el canibalismo se tomaron muestras, evaluando, por una parte, la deficiencia nutricional a través del análisis de contenido de proteínas y, por otra parte, el nivel de estrés, utilizando como indicador el gen que codifica la proteína HSP70, que regula la muerte celular que ocurre como consecuencia del estrés.

Los resultados indicaron lo contrario a lo esperado: el canibalismo durante los primeros 15 días no es gatillado por una deficiencia nutricional, al no existir una diferencia en el contenido de proteínas y uso de energía entre la larva control y aquellas con distinto tratamiento. Asimismo, se demostró que tampoco existe una sobreexpresión del gen HSP70 durante este periodo, lo cual indica que las larvas no estarían sufriendo de un estrés nutricional.

“Este estudio nos muestra que durante primeros 15 días el canibalismo no estaría afectado por una condición nutricional. El canibalismo siempre va a estar presente, pero, en base a estudios previos que hemos realizado sabemos que existe la posibilidad de disminuir el canibalismo. Esto nos sirve para descartar cuáles son los factores que podrían gatillar el canibalismo, y ya sabemos que éste no se da por un factor nutricional”, concluye la Dra. Viviana Espinoza.